El sistema municipal de agua potable y saneamiento de Naranjos-Amatlán enfrenta una situación de deterioro estructural que ha rebasado la capacidad operativa y financiera del Ayuntamiento.
Con base a un diagnóstico enviado al Congreso del Estado por el presidente municipal José Luis Banda Cruz, se resalta que la insuficiencia en la captación de agua, las fallas recurrentes en la red, la dependencia permanente de pipas, la falta de equipo especializado y la carga económica que representa la nómina del organismo operador evidencian que el municipio no cuenta con las herramientas ni los recursos necesarios para garantizar la continuidad y calidad del servicio.
Por ello, el Congreso del Estado aprobó que la Comisión del Agua del Estado (CAEV) asuma la administración, operación y mantenimiento del sistema municipal de agua potable, ante la crisis operativa y financiera que enfrenta el organismo local.
La intervención de la CAEV se presenta como una medida necesaria y adecuada para restablecer condiciones de eficiencia y sostenibilidad. Con ello, se garantiza la eficiencia, continuidad, regularidad y sostenibilidad del servicio público de agua potable como elementos esenciales del derecho humano al agua.
La participación del organismo estatal especializado fortalece las capacidades técnicas y operativas necesarias para asegurar una prestación adecuada del servicio, en beneficio directo de la población.
El interés público superior consiste en salvaguardar el derecho de las personas a contar con un servicio de agua potable adecuado, por lo que la intervención de la CEV coadyuva al fortalecimiento de las capacidades institucionales, técnicas y administrativas necesarias para asegurar un servicio sostenible, eficiente y equitativo.