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Sección: Estado de Veracruz

Ante episodios violentos recientes, el país sufre verdadera conmoción: Diócesis Orizaba

“Reflejan la descomposición social, hemos llegado a un estado donde ya no se puede más", lamentó el vocero diocesano Helkyn Enríquez Báez

Lissette Hernndez Orizaba, Ver. 20/08/2023

alcalorpolitico.com

Lo acontecido en los últimos días en este país son escenas que conmueven las entrañas, que verdaderamente no hay palabras para describirse, consideró el vocero diocesano Helkyn Enríquez Báez, quien agregó que solamente alguien sin entrañas humanas podría hacer oídos sordos o cerrar los ojos ante una realidad de este tipo.

"Son escenas que si uno las padece, cuánto más los familiares, los padres, los jóvenes, la gente cercana a las personas que han sufrido esta ignominia, hoy nuestro país, nuestra región se siente verdaderamente conmovida".

Añadió que esto revela un estado grave de violencia que aunque algunos no acepten

es evidente que está en nuestro país, pero insistió que son escenas indescriptibles.

"Verdaderamente reflejan la descomposición social, hemos llegado a un estado donde ya no se puede más".

Apuntó que las comunidades viven en el miedo, en el temor, en la zozobra ante la inseguridad, pero otro de los aspectos más graves es la impunidad ante estos actos que verdaderamente rebasan cualquier descripción.



El clérigo acotó que por eso las comunidades se están organizando para manifestar la desaprobación ante el modo como se está ejerciendo la procuración de justicia. "Por eso es que en nuestra zona hay descontento y también preocupación de las familias y de las comunidades ante lo que pueden contemplar los ojos de los niños y los jóvenes, ante la zozobra que se tiene porque no se sabe en qué momento alguien inocente como ha sucedido también en algunos de estos casos, puede ser víctima de estos ataques indescriptibles de violencia".

Por eso es necesario recuperar el camino, plantearse cómo recuperar la paz, la justicia, una sociedad más humana, "pero nosotros le hemos dado la espalda a Dios y si le estamos dando la espalda a los valores que nos humanizan, a la solidaridad con el prójimo, si hemos caído en una cultura de la indiferencia es necesario que hoy nos volvamos a humanizar y para esto en primer lugar volvamos al interior de las familias y buscando estas no sean destruidas".