Con un mensaje de esperanza, solidaridad y aliento para los migrantes mexicanos y sus familias, corredores de la tradicional Carrera de la Antorcha Guadalupana cruzaron este martes por la ciudad de Álamo, como parte de la travesía que une a comunidades de México y Estados Unidos a través de la fe en la Virgen de Guadalupe.
La carrera inició el 29 de agosto en la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México, y contempla un recorrido de miles de kilómetros mediante relevos por distintas entidades del país y posteriormente por territorio estadounidense, hasta llegar a Nueva York el próximo 12 de diciembre, Día de la Virgen de Guadalupe.
Más allá de la devoción religiosa, la carrera lleva un mensaje de esperanza a los migrantes y sus familias, especialmente a quienes viven separados de sus seres queridos debido a la migración. La antorcha representa un vínculo entre las comunidades mexicanas que permanecen en el país y aquellas que radican en Estados Unidos, indicaron los organizadores.
La Antorcha Guadalupana llegó procedente de Coatzintla a la capilla del ejido Nuevo Jardín, donde fue recibida por habitantes de la comunidad. Posteriormente se trasladó a la parroquia San Judas Tadeo, en el ejido Estero del Ídolo, desde donde continuó su recorrido en carrera de relevos.
Entre aplausos y oraciones, los antorchistas recorrieron las calles de Álamo portando la llama que simboliza la unión, la esperanza y la devoción a la Virgen de Guadalupe.
En su trayecto, los corredores atravesaron la zona centro de Álamo y cruzaron el río Pantepec por el puente José López Portillo, para posteriormente enfilar hacia Tamalín y continuar su camino rumbo al norte del país.
La travesía continuará por distintas comunidades y entidades hasta alcanzar la frontera con Estados Unidos, donde el relevo seguirá por territorio estadounidense antes de llegar a Nueva York el 12 de diciembre, fecha en que se conmemora a la Virgen de Guadalupe.