La clínica del ISSSTE en Álamo recibió este viernes la visita del director general del instituto, Martí Batres, quien recorrió las instalaciones para evaluar los daños provocados por las inundaciones del 10 de octubre. La unidad de medicina familiar trabaja desde días recientes con limitaciones y bajo un esquema provisional para no suspender la atención a la población.
Durante la supervisión, Batres constató los primeros trabajos de rehabilitación y dialogó con personal médico y autoridades locales. Aunque no precisó montos o plazos, adelantó que a inicios de 2026 la clínica recibirá nuevos recursos destinados a continuar su recuperación y reforzar la infraestructura médica en el municipio.
El ISSSTE, que brinda servicios de salud, pensiones y créditos a trabajadores del Gobierno federal, ha mantenido operaciones continuas pese a la contingencia. Durante casi un mes han otorgado miles de consultas, vacunas y medicamentos, sin importar la afiliación de los pacientes, debido a la magnitud de la emergencia, detalló el Director.
Durante la visita docentes acudieron a solicitar apoyos por los daños sufridos en sus viviendas. Pidieron créditos extraordinarios y asistencia inmediata para enfrentar la crisis, demanda que se sumó a la de otros trabajadores afiliados. Batres confirmó que habrá préstamos emergentes tanto para maestros federales como para todo el personal que cotiza en el instituto.
Como parte de la atención inicial, se instaló un módulo para gestionar solicitudes de crédito, se entregaron despensas, se ofrecieron servicios médicos y comenzaron a agendarse nuevas consultas para quienes resultaron afectados por la inundación. El funcionario aseguró además que la farmacia de la clínica permanecerá surtida para garantizar el abasto de medicamentos durante las obras de recuperación.