Aunque el corte de energía eléctrica programado por trabajos de mantenimiento en los próximos días permitirá al Hospital de Tlaquilpa tomar previsiones, la realidad es que las interrupciones en el suministro son un problema cotidiano que el personal médico enfrenta desde hace aproximadamente 2 años, afirmó el director del nosocomio, Silverio Argüelles Vázquez.
El médico explicó que la zona donde se ubica el hospital presenta una constante inestabilidad en el servicio eléctrico, por lo que prácticamente “un día sí y otro también” se registran apagones, cuya duración puede ir desde 5 minutos hasta 18 horas. Indicó que a diferencia de otras veces, en esta ocasión la Comisión Federal de Electricidad (CFE) notificó con anticipación sobre la suspensión del servicio al Ayuntamiento de Atlahuilco y éste a su vez lo hizo extensivo a los de Tlaquilpa y Astacinga, lo que permitirá al hospital prepararse; sin embargo, señaló que normalmente los cortes ocurren sin previo aviso.
Argüelles Vázquez comentó que de acuerdo con la información que les ha proporcionado personal técnico, las fallas estarían relacionadas con la saturación de las líneas que abastecen la región. No obstante, reconoció que las explicaciones cambian constantemente y que las interrupciones ocurren prácticamente bajo cualquier condición climática. “Si está bonito se va la luz, si está lloviendo se va la luz, si hace sol se va la luz. Es un problema permanente”, expresó.
El Director del hospital destacó que el funcionamiento del nosocomio depende de una planta de emergencia que opera con diésel y que prácticamente debe utilizarse todos los días para evitar la suspensión de los servicios médicos. Advirtió que sin ese equipo sería imposible mantener la atención durante procedimientos quirúrgicos, cesáreas, partos y otros servicios esenciales cuando ocurre un apagón, por lo que el principal reto consiste en garantizar el abastecimiento permanente de combustible.
Finalmente, señaló que, aunque hasta ahora han logrado mantener en operación la planta de emergencia gracias al suministro oportuno de diésel, su funcionamiento representa un gasto considerable para el hospital, por lo que consideró necesario que se atienda de fondo el problema de las fallas en el suministro eléctrico de la región.
Cabe recordar que recientemente se anunció que por algunos trabajos de mantenimiento en Atlahuilco habrá un corte de energía que afectará también a los municipios de Astacinga y Tlaquilpa, siendo este último dónde se ubica el nosocomio.