Los empresarios adheridos a la Confederación Patronal de la República Mexicana, expresaron preocupación ante las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto a la imposición de aranceles del 25 por ciento a productos mexicanos y canadienses a partir del 1 de febrero de 2025.
"Estas medidas, representan una amenaza significativa para la economía mexicana y las relaciones bilaterales. La implementación de aranceles punitivos afectaría gravemente las exportaciones mexicanas, debilitando el peso y generando incertidumbre en los mercados financieros".
Añadieron que además contravienen los principios establecidos en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), afectando la confianza y cooperación entre las naciones firmantes. Por ello es que como Confederación hicieron el llamado al gobierno de Estados Unidos para que evalúe detenidamente la aplicación de estos aranceles.
"Tenemos un tratado de libre comercio y somos su principal socio comercial, estas medidas arancelarias afectarán tanto a las empresas como a los ciudadanos de ambos países. Por otro lado, las políticas migratorias anunciadas, como la declaración de emergencia en la frontera y el restablecimiento del programa 'Quédate en México', incrementan la tensión en la región y ponen en riesgo los derechos humanos de los migrantes".
Además, que aseveraron que la respuesta a los desafíos migratorios debe basarse en la cooperación y el respeto mutuo, evitando medidas unilaterales que exacerben la problemática.
Y que, en materia económica, se deben observar las remesas, ya que una disminución en estas, impactaría los ingresos de las familias mexicanas.
"Y no perdamos de vista lo más importante, las afectaciones a la dignidad humana de estas medidas. En México, tendremos que trabajar en conjunto: gobierno federal, gobiernos estatales y empresas, para generar empleos y mejores condiciones para todos los mexicanos que decidan quedarse en su país".
Destacaron que es necesario que el Gobierno Mexicano fortalezca el diálogo buscando soluciones conjuntas que beneficien a ambas naciones.
"Es imperativo que ambos países prioricen el diálogo constructivo y eviten acciones que puedan deteriorar la relación bilateral. La imposición de aranceles y medidas migratorias unilaterales no solo afectan las economías, sino también el tejido social de nuestras naciones. Trabajemos juntos en la construcción de puentes de entendimiento que promuevan el desarrollo y bienestar de nuestro pueblo".