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Sección: Estado de Veracruz

Árbol del sur de Veracruz es arma contra el COVID, indica investigación de Elia Jaimes

- Hojas de la especie Calophyllum brasiliense tiene compuestos que inhiben la replicación del virus

- Estudio pueder ser punto de partida para nuevas terapias basadas en moléculas naturales

- Ejemplar analizado por la egresada de la UNAM se localizó en la comunidad Tecuanapa, en Tatahuicapan

Ángel Camarillo Xalapa, Ver. 14/03/2026

alcalorpolitico.com


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En medio de un potrero del sur de Veracruz sobrevive un árbol que podría ayudar a combatir uno de los virus más estudiados del siglo XXI. A simple vista no parece distinto a otros árboles tropicales que aún resisten en los fragmentos de selva de la región de Tatahuicapan de Juárez.

Sin embargo, sus hojas contienen compuestos naturales que han mostrado actividad contra el SARS-CoV-2 en pruebas de laboratorio, de acuerdo con una investigación desarrollada en la Universidad Nacional Autónoma de México.

El protagonista de esta historia científica es el Calophyllum brasiliense, una especie arbórea propia de las selvas húmedas de América Latina. El árbol forma parte de una investigación presentada en enero de 2026 por la bióloga Elia Guadalupe Jaimes Castelán como tesis de maestría en el Posgrado en Ciencias Biológicas de la UNAM, bajo la tutoría del investigador Ricardo Reyes Chilpa.



El estudio analiza el potencial antiviral de compuestos naturales presentes en esta planta tropical. Para ello, los investigadores recolectaron material vegetal en el municipio veracruzano de Tatahuicapan de Juárez, en la región sur del Estado, una zona reconocida por su biodiversidad y por albergar remanentes de bosque tropical perennifolio.

Dentro de ese territorio, la localidad de Tecuanapa resultó clave para el estudio. Allí fue localizado un ejemplar particular de Calophyllum brasiliense que pertenece a un quimiotipo poco común, es decir, una variante de la especie que produce una composición química distinta a la de otros individuos.

Lo que llamó la atención de los científicos fue que ese árbol crece prácticamente aislado en un predio ganadero, rodeado por un paisaje que ha sido transformado por décadas de deforestación. Para los investigadores, el ejemplar representa un vestigio del bosque tropical que alguna vez cubrió esa región del sur de Veracruz.



Los análisis fitoquímicos realizados a las hojas revelaron que ese árbol posee una concentración inusualmente alta de soulatrólido, un compuesto natural que mostró la mayor capacidad para inhibir la replicación del virus SARS-CoV-2 en modelos celulares utilizados durante la investigación.

En total, el estudio evaluó 11 compuestos naturales aislados de Calophyllum brasiliense para medir su actividad antiviral frente a la cepa Wuhan del coronavirus. Entre ellos destacaron 2 sustancias: el soulatrólido y la amentoflavona.

El primero mostró la mayor potencia para bloquear la replicación viral, lo que lo convierte en un candidato interesante para el desarrollo de nuevos antivirales derivados de productos naturales. Sin embargo, los investigadores advierten que todavía se encuentra en una fase temprana de investigación y que sería necesario optimizar su estructura química para reducir posibles efectos tóxicos.



Por su parte, la amentoflavona presentó una eficacia antiviral relevante con un perfil de seguridad más favorable para las células estudiadas, lo que la convierte en otro compuesto de interés para futuras investigaciones farmacológicas.

Para entender cómo actúan estas moléculas frente al virus, los científicos aplicaron técnicas de acoplamiento molecular, una herramienta computacional que permite simular la interacción entre compuestos químicos y proteínas virales.

Los resultados sugieren que las sustancias presentes en esta especie vegetal podrían interferir con distintas proteínas clave del SARS-CoV-2, entre ellas la proteasa principal del virus, conocida como Mpro, la proteína Spike responsable de la entrada del virus a las células y la enzima polimerasa viral que permite la replicación del material genético del coronavirus.



Aunque estos hallazgos aún forman parte de una etapa preliminar de investigación, los científicos consideran que los compuestos identificados podrían servir como punto de partida para el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas basadas en moléculas naturales.

Más allá de su valor biomédico, el estudio también lanza una advertencia sobre la importancia de conservar los ecosistemas tropicales.

El hecho de que uno de los compuestos más prometedores haya sido encontrado en un árbol que sobrevive prácticamente aislado en un paisaje transformado por la deforestación ilustra, según los investigadores, el enorme potencial científico que aún se esconde en la biodiversidad de regiones como Veracruz.



La desaparición de estos ejemplares únicos implicaría también la pérdida de rutas biosintéticas irrepetibles que la naturaleza tardó millones de años en desarrollar y que podrían contener soluciones para enfermedades emergentes.

Para asegurar la correcta identificación del material estudiado, los ejemplares recolectados fueron depositados en el Herbario y Xilario “Dr. Faustino Miranda” del Instituto de Ecología, con sede en Xalapa.

Así, en medio de un potrero del sur veracruzano, un árbol que resiste entre los últimos fragmentos de selva recuerda que la biodiversidad no sólo sostiene ecosistemas: también puede abrir nuevas rutas para la Ciencia y la Medicina.