Artesanas de Astacinga hicieron un llamado a detener los comentarios ofensivos y las expresiones de violencia que han recibido en redes sociales, luego de que algunas mujeres fueran cuestionadas por su apariencia, su forma de vestir y el trabajo que realizan mediante el telar de cintura y el bordado tradicional.
Las tejedoras señalaron que las críticas no solamente provienen de personas ajenas a la actividad artesanal, sino también de integrantes de la propia comunidad, situación que consideran preocupante debido a que puede provocar que otras mujeres dejen de utilizar y preservar la vestimenta tradicional por temor a ser señaladas.
Irene Galindo Quiahua, una de las artesanas, explicó que en redes sociales han encontrado comentarios en los que se burlan de las prendas que utilizan y de los colores de sus atuendos. Incluso, dijo, algunas mujeres han sido calificadas como “copionas” y se ha puesto en duda su capacidad para elaborar las piezas.
La artesana reconoció que las redes sociales pueden convertirse en un espacio complicado para quienes exponen públicamente su trabajo, pero consideró que las diferencias deberían atenderse mediante el diálogo y no a través de insultos o mensajes que inciten al odio. “Las mujeres de nuestra misma comunidad nos dicen que parecemos payasas con calcetines de colores. Les dicen a las artesanas que no saben bordar, que son unas copionas”, expresó.
Por su parte, Rosa Salas Itehua pidió empatía y respeto hacia quienes mantienen vigente esta actividad. Señaló que las artesanas merecen ser escuchadas y que su trabajo representa una tradición que ha pasado de generación en generación. “Merezco ser escuchada, quiero levantar mi voz, quiero que nos escuchen, que nos atiendan y que se haga justicia. Basta de tanta crítica, basta de tanta violencia entre mujeres”, manifestó.
Las artesanas insistieron en que el traje que elaboran forma parte de una tradición regional y no debe utilizarse como motivo de confrontación. Por ello, reiteraron su disposición a dialogar con quienes tengan dudas o críticas sobre su trabajo, pero exigieron que se detengan las agresiones y descalificaciones en redes sociales.