Ante recientes señalamientos sobre un presunto impacto ambiental por una obra en la zona de Campo Viejo, autoridades municipales explicaron que el proyecto tiene como objetivo resolver un problema sanitario originado por el flujo de aguas residuales a cielo abierto.
El Ayuntamiento informó que se construye un sistema de entubado de más de un kilómetro que permitirá canalizar las descargas hacia el Colector San Andrés, y posteriormente a la planta de tratamiento de la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento (CMAS) Coatepec, reduciendo con ello la exposición de la población a posibles riesgos.
El director de Asuntos Jurídicos del municipio y representante legal de CMAS, Arturo López Ortega, explicó que el punto de conexión del Colector se ubica dentro de un camino ejidal, sin afectar terrenos particulares. La intervención cuenta con la autorización formal del Comisariado Ejidal.
El funcionario destacó que la obra dispone de los permisos ambientales y técnicos emitidos por la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), con resoluciones fechadas el 25 de septiembre y el 4 de noviembre, lo que confirma que el proyecto cumple con la normatividad vigente. Asimismo, precisó que, lejos de causar un deterioro ecológico, la intervención busca atender un problema de salud pública y mejorar la infraestructura de la zona. Como parte de los acuerdos con el Comisariado Ejidal, el proyecto también contempla la rehabilitación del puente sobre el arroyo La Granja, una vía utilizada diariamente por miles de habitantes.