Pescadores de Villa Allende denunciaron que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) ha hecho caso omiso a los reportes por los recientes derrames de hidrocarburo en el río Coatzacoalcos, situación que ha afectado la pesca y puesto en riesgo a las especies marinas de la zona.
De acuerdo con los trabajadores del mar, las manchas de combustible que se extienden por el afluente han provocado una fuerte disminución en la captura de especies como robalo, chucumite y mojarra. “Cuando se ve la mancha no se puede tirar la red. Todo se contamina, y lo poco que cae viene oliendo a petróleo”, expresó uno de los afectados.
Los pescadores advirtieron que la contaminación impacta directamente en la reproducción natural de la fauna acuática. “Ahora mismo suben las crías de nacara y la larva del camarón prieto, pero todo eso está afectado; no se puede pescar ni vender”, relataron. La situación también ha provocado molestia entre los vecinos de colonias cercanas como Escolleras y Pescadores, quienes denuncian el fuerte olor a combustible que se percibe desde hace varios días.
Este fin de semana, el agente municipal de Villa Allende, Alejandro Trujillo, acompañó al inspector de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (PROFEPA), Casimiro Aguilera Tadeo, en un recorrido donde se documentaron las afectaciones visibles sobre el agua. Ambos coincidieron en que la ASEA no ha respondido a los oficios ni a los llamados urgentes emitidos por las cooperativas pesqueras.
Durante la inspección fue observado un manatí desplazándose por el área afectada, lo que encendió aún más las alarmas entre los ambientalistas, pues se trata de una especie protegida y en peligro de extinción. Los pescadores recordaron que antes de la expansión de la actividad petrolera, el río era refugio de tortugas, nutrias y manatís. “Antes abundaba la vida aquí; hoy lo que hay es contaminación y abandono”, lamentaron. Piden que las autoridades federales intervengan de manera inmediata para contener el daño ecológico y evitar que los derrames sigan destruyendo uno de los cuerpos de agua más importantes del sur de Veracruz.