Un accidente registrado la tarde de este miércoles sobre el bulevar Guízar y Valencia, conocido como Arco Sur, volvió a poner bajo escrutinio las condiciones en las que opera parte del transporte público en Xalapa. Un autobús de la línea Autotransportes Garibaldi terminó fuera de la carpeta asfáltica e impactó tres postes de concreto de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dejando varios pasajeros lesionados y una amplia movilización de cuerpos de emergencia.
La unidad involucrada, identificada con el número económico 425, cubría la ruta Ignacio de la Llave–Sauces–Xalapa 2000–Bugambilias y circulaba con dirección a Las Trancas cuando ocurrió el percance.
Los primeros reportes indican que el operador perdió el control al incorporarse al carril que conduce hacia Las Trancas, frente a la Torre El Olmo. El autobús se desvió hacia la derecha, subió a la banqueta y derribó tres postes de concreto antes de detener su marcha.
Las circunstancias que originaron el accidente aún forman parte de la investigación. Sin embargo, algunos pasajeros que viajaban en la parte delantera afirmaron que el conductor aparentaba estar somnoliento minutos antes del impacto. Otras personas que presenciaron el hecho sostuvieron que la unidad circulaba a una velocidad superior a la adecuada y que el operador no logró controlar el vehículo al tomar la curva ubicada detrás de la Torre El Olmo.
Hasta el momento, ninguna de estas versiones ha sido confirmada oficialmente.
Tras el choque, automovilistas y peatones se acercaron para auxiliar a quienes permanecían dentro del autobús mientras llegaban los servicios de emergencia. Paramédicos de la Comisión Nacional de Emergencia, ARUM y el Grupo Panteras de la Secretaría de Seguridad Pública brindaron atención prehospitalaria a los lesionados.
Cinco pasajeros requirieron ser trasladados a hospitales para recibir atención médica. Entre ellos se encontraba una mujer embarazada. El resto presentó lesiones que fueron atendidas en el lugar.
Elementos de la Policía Estatal aseguraron al conductor para ponerlo a disposición de las autoridades competentes, mientras Tránsito del Estado inició las diligencias correspondientes para determinar las causas del accidente y establecer responsabilidades.
Durante la intervención policial, varios usuarios manifestaron su inconformidad por lo ocurrido y expresaron su preocupación por las condiciones en que, aseguran, operan algunas unidades del transporte público. Protección Civil Municipal acordonó la zona para reducir riesgos derivados de los postes derribados y facilitar las maniobras de atención y retiro del vehículo.
El accidente no solo interrumpió la circulación en uno de los principales accesos al sur de la ciudad, sino que también reavivó el debate sobre la supervisión del transporte colectivo y la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad para operadores y pasajeros.