Integrantes del Movimiento Democrático Magisterial Veracruzano (MDMV) aseveraron que en Veracruz la educación, más que necesitar relevos administrativos, urge de una conducción cuya principal credencial sea el conocimiento del sistema educativo, la sensibilidad para comprender sus desafíos y el compromiso de construir soluciones con las comunidades escolares y el magisterio.
Señalaron que la entidad tiene una amplia riqueza de perfiles académicos, pedagógicos y de gestión educativa, por lo que cuestionaron los criterios utilizados para dar los nombramientos y si en realidad se colocaron en el centro las necesidades educativas. Enfatizaron que el debate no se centra en las personas ni en los cargos, sino en el compromiso con la educación pública y con los derechos de las y los trabajadores de la educación.
“Como Movimiento Democrático, no hacemos caravanas por los nombramientos ni emitimos conclusiones anticipadas. Nuestra responsabilidad es observar, proponer y señalar, con responsabilidad y fundamento, aquello que fortalezca la educación pública o afecte los derechos del magisterio. Esa ha sido nuestra convicción y seguirá siéndolo. Respaldaremos toda decisión que fortalezca la escuela pública, brinde certeza al magisterio, respete los derechos laborales y contribuya a una educación con profundo sentido social, humanista, incluyente y comprometida con el desarrollo integral de nuestras niñas, niños, adolescentes y jóvenes. En esas causas encontrarán siempre la disposición del MDMV para dialogar, construir y colaborar”.
Sin embargo, dejaron en claro que mantendrán su espíritu crítico frente a cualquier decisión que represente retrocesos, simulación o afectaciones a la educación pública y a los derechos de las y los trabajadores de la educación. Añadieron que la crítica responsable no es un obstáculo para la transformación, sino una condición indispensable para construir instituciones más sólidas y políticas educativas más justas y pertinentes. Apuntaron que su lealtad no pertenece a proyectos personales ni a coyunturas políticas, sino a la educación pública, al magisterio veracruzano y al derecho de las nuevas generaciones a recibir una educación humanista, incluyente y con profundo sentido social. “Los cargos son transitorios; la defensa de la educación pública y de los derechos del magisterio es un compromiso permanente”.