Con un acto cívico-militar, autoridades civiles, militares, educativas y comunidad estudiantil celebraron el 175 aniversario de la fundación del Colegio Preparatorio de Xalapa.
Primero, el alcalde Hipólito Rodríguez Herrero y el director de la institución, Francisco Guiochin Hernández, develaron la placa por esta celebración, en la fachada principal del edificio, sobre la calle Juárez de esta capital.
Posteriormente y en medio de un ambiente casi militar, se llevó a cabo la ceremonia solemne de incineración de bandera con el apoyo de elementos de la 26 Zona Militar, con destacamento en esta ciudad.
"La bandera se transforma en polvo, evitando el olvido y recordando que merece todo nuestro respeto", se explicó mientras se quemaba el símbolo patriótico en el pebetero ubicado en el patio central del edificio considerado Patrimonio Cultural de Veracruz.
Entre las actividades preparadas para este día también se hizo la entrega del nuevo lábaro patrio que ondeará durante todo este mes en el pórtico del plantel. Finalmente, se ofreció un concierto de música mexicana por parte de la Orquesta Sinfónica del Gobierno del Estado.
Como se sabe, en sus inicios esta institución fue conocida como Colegio Nacional de Xalapa y se ubicó en un ala del edificio del Convento de San Francisco.
El Colegio se inauguró el 16 de septiembre de 1843, constituyéndose en el segundo en su tipo en el Estado (el primero fue el Colegio Preparatorio de Orizaba). Las clases se iniciaron el 2 de octubre con cuarenta alumnos externos. La escuela no recibió ayuda económica del Gobierno de la República, ni del Gobierno Departamental.
En el año de 1900 el inmueble actual fue construido durante la administración de Teodoro A. Dehesa, con elementos arquitectónicos clásicos afrancesados de la época porfiriana. La escalinata principal está inspirada en la que se localiza en el Palacio de Fulakmena, en la India.
El alcalde Hipólito Rodríguez Herrero; el teniente de Infantería, Víctor Humberto Martínez Reyes; Juan de Dios Reyes Cárdenas, director general de Bachilleratos; directivos, padres, alumnos y egresados fueron testigos de este acto histórico para la comunidad educativa xalapeña.