Senegal tuvo en un puño a Bélgica, pero un conformismo extremo le costó demasiado caro al perder en tiempo extra (3-2) y, por ende, fue eliminado de la Copa Mundial FIFA, en un partido de infarto que se celebró en el estadio “Lumem Field” de Seattle.
Los “Leones de Teranga” iniciaron el juego a tambor batiente, como marcan los cánones en este deporte, cuando Ismaila Sarr estuvo muy cerca de abrir el marcador, pero su disparo se estrelló en el poste.
Al 23´ Diarra anotó el de la quiniela cuando Sadio Mané por la banda izquierda metió un balón por arriba al área de los belgas, donde Ismaila Sarr remató de cabeza y pegó en el “palo”, pero Habib Diarra siguió la jugada y contrarremató para el 1-0. Los africanos no se echaron para atrás, al contrario, ese gol los motivó para buscar más y mantener viva la esperanza de conseguir el boleto a octavos. Cerca del final del primer tiempo, Bélgica estuvo a punto de emparejar la pizarra, pero el disparo de Theate lo detuvo espectacularmente el portero Diaw.
En el segundo lapso, cuando corría el minuto 50 Ismaila Sarr aprovechó un parpadeo de los centrales belgas para controlar un balón por alto y con el pecho se lo acomodó dentro del área para fusilar a Courtois para el 2-0. Ese marcador parecía una losa demasiado pesada para el conjunto belga, que no hallaba cómo llegar al arco senegalés. Parecía que las ideas se le habían terminado, que ya no tenía fórmulas para perforar la muralla defensiva de un conjunto africano que, por su parte, renunció al ataque, a la espera de dar un latigazo para sentenciar el encuentro.
Sin embargo, Bélgica tenía otros planes y de tanto llegar se vio recompensado al minuto 85 luego que una pelota dividida salió por alto hacia la banda derecha que el recién ingresado Thomas Meunier recuperó y centró al área chica donde estaba Romeru Lukaku, quien con todo y marca hizo el gol para acortar la distancia.
Pero lo increíble y lo bonito de este deporte llegó, pues cuando parecía que todo estaba liquidado para Bélgica, anotó el 2-2 en un centro de Leandro Trossard que el portero Diaw no despejó y Youri Tielemans se elevó para anotar de cabeza, alargando el juego a tiempos extra. En la prórroga los belgas continuaron con el dominio, pero no encontraron la portería hasta que se diluyeron los 15 primeros minutos.
En el segundo tiempo extra, Senegal estuvo cerca de anotar el de la diferencia tras una jugada por derecha de Ndiaye, quien dio pase raso a Ibrahim Mbaye, pero su remate de este se fue apenas por la izquierda del arco custodiado por Courtois. En respuesta Moreira se fue por la banda izquierda y mandó una raya que nadie remató, pero el defensa Lamine Camara golpeó a Tielemans y el árbitro, el hondureño Said Martínez, tras revisar el VAR, decretó la pena máxima, que ejecutó de manera magistral el mismo Tielemans para el 3-2.
El final fue de infarto, ya que en la última jugada Senegal consiguió un tiro libre directo en la media luna del área, pero Sarr lo voló por encima de la barrera. Este encuentro ha sido espectacular, pero sobre todo por la reacción heroica de un conjunto que pese a estar casi liquidado vino de atrás para salir con una merecida victoria no vista en este Mundial. Con esto, el cuadro belga esperara al ganador del juego entre Estados Unidos y Bosnia.