Cuando nuestro protagonista sin nombre (¿el lector?) conduce sin rumbo fijo y, al quedarse atascado, decide incorporarse en un bosque que parece no tener fin, al adentrarse más y más en ese frío bosque, se encontrará con una luz, misma que refleja una silueta brillante, la cual le altera la percepción de la realidad, pues también verá – en lo que podrían ser alucinaciones, o tal vez no - a personas importantes de su vida, quienes podrían ser reales o producto de su imaginación.
Aunque es un relato relativamente corto que se lee de una sentada, escrito a manera de monólogo, cierto es que - entre líneas - esconde una gran carga filosófica, principalmente de carácter existencial con tintes espirituales.
El lector no podrá evitar preguntarse...¿quién es ese personaje? ¿qué hace en un bosque? ¿por qué no sale de ahí? ¿cuál es el motivo de su inactividad? ¿qué significa esa luz? ¿se trata del destino, la muerte, los sueños no alcanzados, la esperanza, dios? éstas, entre otras preguntas, derivan de las metáforas ocultas del bosque, la nieve y la fuerte y luminosa luz blanca, en el cual, Fosse deja encaminado al lector para que termine por descifrar la verdad detrás de todo. Tal como la crítica lo ha dicho, es una obra al puro estilo de Samuel Beckett. Historias con una prosa corta, repetitiva y en apariencia, sencilla, pero que, en realidad, reflejan lo absurdo y el sinsentido de la vida, así como el inevitable destino.
Cierro con su siguiente aforismo: "Estoy encerrado en contra de mi voluntad, en el interior del bosque oscuro, involuntariamente encerrado en mí mismo"
Irving Romero