La falta de homologación en la base de datos nacional de personas desaparecidas y no localizadas sigue siendo una deuda pendiente, lo que ha derivado en la exclusión de víctimas que no son reconocidas oficialmente, denunció el Colectivo Justicia y Dignidad Veracruz.
Susana García Colorado advirtió que la disparidad entre los registros federales, estatales y los que elaboran los propios colectivos ha provocado que numerosos casos no aparezcan en ninguna plataforma oficial, afectando directamente a las familias en su acceso a apoyos institucionales y mecanismos de búsqueda.
Expuso que actualmente las cifras no coinciden entre dependencias, lo que genera un subregistro de desapariciones. “La Comisión Nacional de Búsqueda tiene una lista, los estados manejan otra y nosotros llevamos un seguimiento distinto; por eso no coinciden los datos”, señaló.
Indicó que esta desarticulación deja a muchas familias en una situación de incertidumbre, aun cuando han presentado denuncias formales, ya que sus casos no se reflejan en los registros oficiales. Como ejemplo, mencionó la desaparición de su hermano, ocurrida el 2 de octubre de 2020 en el puerto de Veracruz, cuyo caso, dijo, no ha sido incorporado a la base nacional.
A pesar de ello, subrayó que la ausencia en estos listados no exime a las autoridades de su obligación de búsqueda. “Mientras exista una carpeta de investigación, tienen que buscarlos, aparezcan o no en la base de datos”. Añadió que aunque se desconoce el número exacto de personas que no están registradas, aseveró que se trata de una cantidad considerable.
Ante este panorama, insistió en la urgencia de unificar los registros a nivel nacional para evitar omisiones y duplicidades. “No puede haber varias listas, debe existir una sola base confiable”, concluyó.