A pesar de que la remoción de la Caseta de Peaje 045 de Fortín de las Flores es una “necesidad”, sexenio tras sexenio se promete quitarla y no se cumple por falta de voluntad política, consideró el integrante de la Comisión de Seguridad en la Cámara Nacional del Autotransporte (CANACAR), Fernando Arreola Trimmer.
Indicó que el país ha crecido en su parque vehicular y la dinámica comercial también ha aumentado, lo que genera un alto aforo en las carreteras nacionales.
Sin embargo, aunque la infraestructura carretera ha crecido, lo ha hecho a lo largo, no a lo ancho, y ya es necesario contar con más carriles y más módulos de cobro que agilicen el paso y no se hagan filas enormes de vehículos esperando pasar.
En el caso de la autopista Orizaba-Córdoba, recordó que a lo largo de los años se ha insistido en la necesidad de remover esa plaza de cobro, pues además de ser un cuello de botella afecta el comercio ante ambas ciudades.
Recordó que ahora Banobras es el que se hace cargo de la infraestructura carretera, por lo que quizá sería posible negociar con ese banco y que el cobro que se hace en Fortín se fuera a otra caseta y así quitarla.