El sector restaurantero en Orizaba atraviesa un periodo complicado al inicio del último trimestre del año, con una baja significativa en sus ingresos.
De acuerdo con el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en la región, Carlos Josué Cruz Mendoza, las ventas durante octubre han disminuido entre un 20 y 30 por ciento en comparación con el mes de septiembre. “Tradicionalmente, octubre es uno de los meses más bajos del año en términos de ventas. La diferencia se siente más porque septiembre suele ser positivo para el sector”, explicó el representante empresarial.
Cruz Mendoza señaló que, aunque la actividad económica muestra una ligera mejora hacia mediados de noviembre, es hasta diciembre cuando se registra una verdadera recuperación, impulsada por las celebraciones de fin de año. Durante ese mes, las cenas empresariales, posadas, reuniones familiares y eventos sociales generan un aumento importante en la demanda, lo que permite a los restaurantes cerrar el año con cifras similares o superiores a las del último trimestre.
Sin embargo, aclaró que gran parte de estos ingresos se destinan al cumplimiento de obligaciones laborales como el pago de aguinaldos, lo que reduce la rentabilidad neta para muchos negocios. “Lo que se genera en diciembre muchas veces se va en su mayoría al pago de aguinaldos. Es un gasto fuerte, especialmente para quienes tienen una plantilla grande de personal”, agregó el presidente de CANIRAC.
Ante este panorama, el llamado del sector es claro: invitar a la población a consumir local. Cruz Mendoza subrayó que el apoyo a los negocios establecidos en la ciudad no solo beneficia a los restauranteros, sino que también contribuye al fortalecimiento de la economía regional.