Ni el calor da tregua ni las lluvias terminan de llegar, y el bolsillo de las panaderías ya lo resiente. Aunque esperan un repunte del 25% en las ventas, los empresarios del ramo reconocen que el clima sigue jugando en su contra y mantiene frenado el consumo.
El empresario panadero José Antonio Mora Farías informó que actualmente las ventas permanecen bajas debido a que las lluvias no han sido constantes y las altas temperaturas continúan predominando en la región, situación que afecta la demanda de pan.
Explicó que, aunque el comportamiento del clima ha permitido cierta estabilidad en las ventas, el sector también confía en que la inflación se mantenga controlada y el flujo de efectivo mejore durante las próximas semanas.
“La temporada realmente es compleja, no deja de hacer calor. El problema de las aguas es que si llueve muy temprano, toda esa agua que deja de caer durante el día se vuelve vapor y, con el calor, el ambiente se calienta más, por lo que no hay buena venta”, expresó.
Mora Farías señaló que aún mantienen expectativas positivas, ya que falta la segunda etapa de la temporada de lluvias, con la llegada de huracanes y tormentas eléctricas, fenómenos que hasta ahora no se han presentado con la intensidad esperada. Sin embargo, reconoció que un exceso de precipitaciones también representa un riesgo, pues cuando llueve demasiado la gente evita salir de sus casas y las ventas vuelven a caer.
Indicó que durante la temporada baja las ventas suelen disminuir alrededor de un 20 por ciento en el mejor de los escenarios, aunque en años anteriores las pérdidas llegaron a superar el 40 por ciento, lo que calificó como una situación preocupante para el sector.
Respecto a los insumos, destacó que los precios se han mantenido estables desde hace aproximadamente dos meses y medio, por lo que, de momento, no se contempla un incremento en el precio del pan, lo que brinda certidumbre tanto a los productores como a los consumidores.