El cambio climático que se registra en el planeta y principalmente en la región de las Altas Montañas, permitió el avance de plagas como el escarabajo descortezador y el hongo fusarium que dañan un importante número de hectáreas del Parque Nacional Pico de Orizaba.
Lo grave del caso, refiere el ambientalista Martín Moreno Rojas, es que ahora estas plagas sobreviven por arriba de los 3,500 metros sobre el nivel del mar, afectando a un importante número de especies de pino.
“Lo del Parque Nacional es una realidad debido al cambio climático. Hoy tenemos algunas plagas que no existían o se están viendo en una temporada en la que no tenían presencia.
A estas alturas, tenían un desarrollo muy lento. Hoy debido al incremento de la temperatura se comienzan a desarrollar o multiplicarse de una forma más precipitada”, explicó.
Moreno Rojas lamentó que esto genere un fuerte impacto para el bosque, junto con la tala o los propios incendios forestales. “Debemos minimizar el impacto, tratar de llevar a cabo acciones que beneficien a los bosques. La naturaleza es sabia, no nos necesita. Nosotros nos metemos a ayudar en lo poco que podemos y lo que creemos que podemos hacer para que esto mejore”.
Lo que si podemos hacer, añadió, es restaurar los ecosistemas donde se ha perdido bosque, sumarse a las campañas de reforestación y su cuidado.
De momento, ambas plagas ocasionan que los pinos se sequen hasta la raíz y que las nuevas especies sembradas lleguen hasta cierta talla y luego se sequen.