Productores afiliados a la Confederación Nacional Campesina (CNC) y la Confederación Nacional de Propietarios Rurales (CNPR), tomaron este martes el corralón del ingenio “Central Potrero” por no cumplir con compromisos de molienda establecidos al inicio de la zafra.
El dirigente de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar (ULPCA)-CNC, José Luis Gordillo Fernández, informó que la movilización consistió en retirar del corralón los camiones cargados con caña que no se encontraba contemplada en el estimado de recepción del ingenio, lo que derivó en la suspensión temporal de entregas.
El líder cañero precisó que la medida no responde a la pertenencia o no de los productores a alguna organización, sino a la necesidad de respetar la programación de caña contratada. Explicó que, aunque existe caña libre en la zona —producida históricamente en El Potrero sin afiliación organizativa—, la disposición aplica únicamente para aquella que no está incluida en los volúmenes estimados.
La protesta surge, dijo, ante las deficiencias en el ritmo de molienda desde el arranque de la zafra. Señaló que el ingenio se comprometió a procesar más de 9 mil toneladas diarias; sin embargo, en los últimos días la molienda ha oscilado entre mil 500 y 8 mil 300 toneladas, por debajo de los niveles históricos del ingenio, que en temporadas anteriores alcanzaba entre 10 mil y 12 mil toneladas por día. “Mientras no se cumpla con el ritmo acordado, únicamente se procesará la caña tradicional de la zona de abasto del ingenio”, advirtió.
Gordillo Fernández destacó que la medida busca proteger a los productores locales, quienes enfrentan altos costos de insumos, como el diésel, además de pérdidas por la disminución de frescura y rendimiento de la caña ante los retrasos en su procesamiento. Asimismo, hizo un llamado a la directiva de Grupo Beta para atender de manera urgente las fallas operativas en la fábrica y garantizar la continuidad eficiente de la molienda. Indicó que ya se envió un documento al corporativo explicando la situación y solicitando su intervención.
El dirigente también reconoció la labor de más de 4 mil cortadores que participan en la zafra, muchos de ellos provenientes de otros estados, quienes se han visto afectados por las interrupciones en el trabajo. Reiteró que las organizaciones cañeras tienen como objetivo vigilar los procesos internos del ingenio, desde el pesaje de la caña hasta la recuperación de azúcar por tonelada, a fin de evitar irregularidades que perjudiquen a los productores.
En otro tema, Gordillo Fernández advirtió sobre el impacto del contrabando de azúcar en el mercado nacional. Explicó que existe tanto el llamado “contrabando técnico” como el “contrabando bronco”, este último proveniente principalmente de Guatemala.
Detalló que el azúcar introducida ilegalmente puede costar entre 5 mil y 6 mil pesos por tonelada, muy por debajo del precio en México, que ronda entre 15 mil y 16 mil pesos, lo que genera una competencia desleal y presiona a la baja los precios para los productores nacionales. El líder cañero subrayó que esta situación afecta severamente al sector, pese a que —afirmó— la calidad del azúcar producida en México se mantiene entre las mejores a nivel mundial.