Los recientes acontecimientos registrados en Venezuela han reactivado la esperanza de un cambio político entre amplios sectores de la ciudadanía venezolana, consideró el periodista Apolinar Velasco Quintero, quien señaló que, a diferencia de episodios anteriores, el momento actual es percibido como un punto de quiebre para el país sudamericano.
Velasco Quintero, periodista venezolano con formación de posgrado en periodismo ambiental y educación ambiental, sostuvo que la captura y eventual judicialización de actores vinculados al régimen representa un hecho largamente esperado por quienes tuvieron que abandonar Venezuela. “Qué bueno que lo atraparon y lo van a juzgar; ahora que sigan cayendo todos los que le han hecho tanto daño a mi país”, expresó al referirse a los recientes sucesos en Caracas.
El comunicador subrayó que para los migrantes este escenario genera una expectativa distinta a la de procesos anteriores. Recordó que el año pasado, tras las elecciones, se pensó que el régimen llegaría a su fin, lo cual no ocurrió. “El año pasado con las elecciones se pensó que ya se iban a ir y no sucedió; ahora parece ser lo más cercano al fin de la dictadura”, afirmó.
Velasco Quintero salió de Venezuela en 2011, en el marco de un intercambio profesional, y desde entonces reside en México, donde ha desarrollado su carrera periodística y académica. Desde su experiencia, señaló que la migración venezolana ha estado marcada por la frustración ante la falta de cambios reales. “Mientras otros sólo condenaban, los venezolanos seguían sufriendo un régimen”, apuntó.
El periodista consideró que durante años se apostó a que los pronunciamientos internacionales o los procesos electorales generarían transformaciones profundas, sin resultados concretos. “Con palabras no se iba a ir y con elecciones ya vimos que tampoco”, señaló al referirse al último proceso electoral y al explicar por qué los hechos recientes generan mayor expectativa entre la comunidad migrante.
Finalmente, indicó que para quienes dejaron su país, la posibilidad de un cambio de régimen no sólo representa una transformación política, sino la esperanza de que Venezuela “vuelva a ser la que era antes”, así como la posibilidad de un futuro distinto para millones de ciudadanos que hoy viven dentro y fuera de sus fronteras.