Las exigencias ciudadanas contrastan con los diversos compromisos anunciados por los gobiernos estatal y federal durante los últimos meses para mejorar la infraestructura carretera de Veracruz. La gobernadora Rocío Nahle García aseguró durante su comparecencia ante el Congreso del Estado que 2026 sería el año en que su administración concentraría gran parte de sus esfuerzos en la rehabilitación de carreteras, al reconocer que es una de las principales demandas de la población.
“Todos nos piden caminos y es donde nos movilizamos”, expresó la Mandataria al enumerar obras en proceso como Papantla-Coyutla, Acayucan-Soteapan, Isla-Santiago, Paso del Toro-Soledad de Doblado, Martínez de la Torre-Tlapacoyan, Las Choapas-El Paralelo, Perote-Altotonga, Atoyac-Córdoba y Pánuco-Tantoyuca, entre otras. También afirmó que la prioridad es mejorar la movilidad en los 212 municipios del Estado.
A nivel federal, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció el programa "Mega Bachetón", mediante el cual se destinarían más de 4 mil 319 millones de pesos para caminos y puentes en Veracruz, además de recursos para drenaje, estabilización de taludes, rehabilitación de puentes y conservación de la red federal y estatal.
El proyecto contempla 50 acciones en 426 kilómetros de carreteras federales, 35 acciones en 287 kilómetros de la red estatal y la rehabilitación de 18 puentes, con especial atención al norte del estado tras los daños ocasionados por las lluvias. Asimismo, autoridades del Centro SICT Veracruz informaron que iniciará la rehabilitación del camino Actopan-Cerro Gordo-Alto Lucero, además de mantener una coordinación permanente con diversos ayuntamientos para identificar otros tramos prioritarios de atención.
Las promesas frente a la realidad
Pese a estos anuncios, los reclamos ciudadanos continúan. En los últimos meses,
Al Calor Político ha documentado bloqueos de carreteras en municipios como Tepetzintla y Nogales, donde habitantes denunciaron el incumplimiento de obras prometidas, la falta de mantenimiento de caminos y el incremento de accidentes derivados del deterioro de la infraestructura.
En Tepetzintla, pobladores bloquearon la carretera Alazán-Canoas para exigir el inicio de una vialidad de 9 kilómetros que, aseguran, fue comprometida por las autoridades. En Nogales, habitantes de las Altas Montañas demandaron la rehabilitación de caminos, la supervisión del transporte y acciones para disminuir el alto índice de accidentes, además de pedir que los ayuntamientos cumplan los compromisos asumidos durante las campañas electorales.
Recientemente pobladores de Emiliano Zapata bloquearon la carretera Las Trancas-Coatepec a la altura de El Chico, para exigir la rehabilitación integral de la vialidad, al considerar que representa un riesgo para los usuarios. Explicaron que las condiciones del camino han provocado múltiples percances, especialmente durante la temporada de lluvias, debido a que el pavimento se vuelve resbaladizo al mojarse, lo que incrementa la posibilidad de siniestros para automovilistas, motociclistas y transporte de carga.
Afirmaron que las condiciones actuales de la carretera son similares a las que durante años presentó el bulevar Xalapa-Coatepec. Por ello, solicitaron que las autoridades apliquen una solución similar con trabajos de asfaltado para mejorar la seguridad vial.
Accidentes que reavivan el reclamo
En las últimas semanas, diversos accidentes documentados por Al Calor Político han vuelto a poner sobre la mesa las condiciones de la infraestructura carretera en Veracruz.
El caso más reciente ocurrió este 26 de julio, cuando un motociclista murió sobre la carretera federal Xalapa-Veracruz, a la altura de Dos Ríos, en el municipio de Emiliano Zapata. De acuerdo con los primeros indicios recabados por las autoridades y testigos, el conductor habría perdido el control de la motocicleta tras pasar sobre un bache ubicado en la carpeta asfáltica, lo que provocó que derrapara y falleciera en el lugar. El hecho obligó al cierre parcial de la circulación y volvió a generar cuestionamientos sobre el mantenimiento de esta importante vía de comunicación.
Días antes, el presidente nacional de la Federación Mexicoamericana de Transportistas (FEMATRAC), Lauro Rincón Hernández, advirtió que las lluvias agravaron el deterioro de carreteras libres y autopistas, incrementando el riesgo de accidentes durante el periodo vacacional. El dirigente señaló que uno de los tramos más afectados es la bajada de las Cumbres de Esperanza hacia Orizaba, donde solicitaron a Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) realizar trabajos urgentes de bacheo para reducir la posibilidad de percances.
La preocupación también se refleja en Puente Nacional, donde la alcaldesa Bibiana Sánchez Báez informó que el Ayuntamiento recibe reportes diarios de automovilistas afectados por los baches en las carreteras Chichicaxtle-Tamarindo y la vialidad que atraviesa la cabecera municipal. Según explicó, cinco o seis vehículos llegan a sufrir ponchaduras de neumáticos cada día, aunque el municipio no puede intervenir al tratarse de vías concesionadas, por lo que pidió la participación de las autoridades estatales, federales y de las empresas responsables del mantenimiento.
Otro ejemplo ocurrió en junio, cuando comenzaron los trabajos de rehabilitación en la carretera Veracruz-Xalapa, a la altura de El Lencero. De acuerdo con reportes publicados por
Al Calor Político, las obras se iniciaron después de que usuarios denunciaron la presencia de baches de gran tamaño que representaban un riesgo constante para la circulación y ocasionaron daños a numerosos vehículos.
Hay que recalcar que la carretera Xalapa-Veracruz es una de las más transitadas diariamante por particulares y transporte público además de distintos funcionarios del gabinete estatal que realizan su trabajo o incluso viven en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río por lo que conocen también las condiciones actuales.
Estos casos se suman a las constantes denuncias de transportistas, automovilistas y habitantes de distintas regiones del estado, quienes sostienen que el mantenimiento suele llegar después de que ocurren accidentes o de que las afectaciones obligan a realizar bloqueos y protestas.