El albañil Saúl Quinto Domínguez sobrevivió milagrosamente al caer desde una gran altura e insertarse en su pierna una varilla de acero de 2 pulgadas de grosor, la cual salvó gracias a la capacidad del equipo médico multidisciplinario del Centro Médico del Instituto Mexicano del Seguro Social, el que sin afectar partes que hubieran comprometido su vida realizaron la extracción, informó Arturo Navarrete Escobar, director del Hospital.
El accidente ocurrió el pasado sábado 7 de marzo las 10 de la mañana, cuando Saúl de 32 años de edad, realizaba maniobras de cimbrado en los cimientos de un edificio de 20 pisos en construcción. En un descuido, el albañil cayó desde una altura de 7 metros aproximadamente y en su caída su cuerpo quedó clavado en una gruesa varilla de 2 pulgadas de diámetro (5 cms.) y de 2 metros de largo que atravesó de lado a lado su pierna izquierda y lo mantuvo suspendido en el aire.
Rescatado por sus compañeros de trabajo y el Cuerpo de Bomberos, el herido fue trasladado al Servicio de Urgencias de la Unidad Médica de Alta Especialidad N° 189 Centro Médico “Adolfo Ruiz Cortines” en este Puerto, donde luego de estabilizarlo y hacer los estudios de diagnóstico necesarios, un equipo de especialistas en cirugía, angiología, traumatología y anestesiología, procedieron a valorar los posibles procedimientos para la extracción segura de la barra, sin que esto afectara arterias, vasos sanguíneos y hueso del paciente quien nunca perdió la conciencia hasta llegar a Urgencias.
Según refiere el doctor Navarrete, este es un caso extraordinario, pues una caída desde tal altura provoca la muerte, sin embargo la varilla lo detuvo y evitó que tuviera lesiones tales como traumatismo cráneo-encefálico y de tórax .También representó un gran reto para los médicos, quienes al estudiar la ubicación exacta del objeto observaron que el hueso no estaba roto y estaba a escasos milímetros de la arteria femoral: pero sí existía el riesgo de que al momento de sacar la varilla se dañara la arteria provocando una hemorragia que costara la vida del paciente.
Una vez descartada la lesión ósea por el traumatólogo y de que el cirujano cardiovascular valoró que no hubiera daño neurológico o cardiovascular, se concluyó en que si la maniobra era brusca se podría provocar una lesión mayor y la muerte del paciente, así que se optó por un procedimiento más seguro y limpio posible que causara el menor daño posible al ya existente.
Según la opinión del angiólogo, Felipe Capistrán Rodríguez, la extremidad estaba bien compensada, aparentemente no había un repercusión mayor, pero en muchas ocasiones el hecho de que exista un objeto en el interior presionando el vaso, impide el sangrado, pero ya al momento de la extracción, puede resultar en un sangrado importante que puede llevar a la muerte en cuestión de minutos al paciente; por lo que lógicamente se prepararon vías de acceso para canalizar sangre y plasma en caso de ser necesario y una vez preparado, se llevó al quirófano.
“Fue una odisea movilizar y transportar al paciente de un lado a otro porque la barra no permitía llevarlo a la camilla y luego a la cama del quirófano y al descubrir que también dentro de la pieza estaba el cinturón del arnés de seguridad, vimos la posibilidad de sacar la cinta del arnés con cuidado y al hacerlo ésta nos dejó un espacio para sacar la varilla proporcionándole lubricación que la hiciera rotar por los tejidos decidimos girar, comprimir y revisar paso a paso las zonas que podrían estar lastimadas y que se pudieran ser reparadas de manera inmediata”, relató el doctor Capistrán .
De acuerdo con el parte médico, el paciente actualmente se encuentra estable y en óptimas condiciones, vigilado de cerca por especialistas y será dado de alta al cabo de 3 semanas aproximadamente, de acuerdo con su evolución.
Por su parte Saúl Quinto, padre de 2 menores de 8 y 3 años, “agradece a Dios” que le haya dado una nueva oportunidad de vida y a los médicos del Seguro Social que han hecho un gran trabajo conmigo.
Refirió que una vez que esté sano, volverá trabajar en el mismo trabajo que realiza desde los 17 años.
El equipo médico interdisciplinario estuvo formado por los doctores Luis Morfín Ríos (cirujano general), Felipe Capistrán Rodríguez (cirujano vascular), Aquilino Limón Maldonado (anestesiólogo) y Jorge Alberto Díaz Corzo (traumatólogo), quienes fueron apoyados por el subdirector Hilario Rodríguez Malpica y asistidos por médicos residentes y personal de enfermería quirúrgica.
Mención especial por parte de los médicos del IMSS mereció la adecuada actuación del equipo de Bomberos y el personal paramédico de la Cruz Roja que lograron estabilizar y mantener las condiciones adecuadas para atender de forma definitiva al paciente.