El presidente del patronato de la Cruz Roja en Orizaba, César Aguilar Juárez, minimizó los señalamientos de acoso en su contra surgidos en el tendedero del 8 de marzo, así como las quejas de socorristas por presuntos despidos injustificados y maltrato laboral, argumentando que su prioridad es trabajar y que “no es monedita de oro”.
“Desconozco eso; yo vengo a trabajar y sumar. Estoy tranquilo, no tengo nada de qué preocuparme ni mucho menos. Y no soy monedita de oro para caerle bien a todos”, expresó respecto a las imágenes que se colocaron en el parque Castillo donde se le señala de presunto acoso.
Aguilar Juárez aseguró que la plantilla laboral que recibió se mantiene sin cambios, por lo que afirmó que no hay motivos de preocupación. “Seguimos trabajando. Venimos a hacer un buen trabajo; eso es todo lo que le puedo decir. Todos los elementos que recibí están; no hay de qué preocuparse”, comentó.
En referencia al pago de más de 40 mil pesos por concepto de estacionamiento para las unidades de la delegación, aclaró que la cifra real es de 20 mil pesos y que el gasto se efectúa para brindar mayor comodidad a los usuarios. Apuntó que la determinación no fue personal, sino que fue tomada por el Consejo debido a que las unidades ya no cabían en las instalaciones de la institución.
Cabe recordar que, a principios de marzo, socorristas denunciaron una serie de irregularidades administrativas, abusos laborales y decisiones financieras que, afirmaron, ponen en riesgo tanto la operatividad como la atención a la población. Los denunciantes señalaron que se les cobra un seguro de vida con costo anual de 2 mil pesos, gasto que históricamente era absorbido por la institución, lo que representa un impacto directo a su economía.También se quejaron de que, a pesar de que se paga un estacionamiento, las unidades permanecen a la intemperie, bajo el sol y la lluvia, lo que acelera su deterioro.
Aseguraron que la Cruz Roja en Orizaba se encuentra controlada por un grupo de empresarios que han tomado decisiones erróneas, privilegiando intereses económicos por encima del bienestar del personal y del servicio de emergencia que se brinda a la población.