Reconocimiento a la calidad humana en la atención de la salud mental
Hablo desde mi experiencia personal.
Existe una enorme diferencia cuando una persona dentro de una institución conserva humanidad, empatía y respeto hacia los pacientes.
Después de muchos años dentro del sistema de salud mental, he conocido médicos, psicólogos, personal administrativo y diversas situaciones difíciles. También he atravesado momentos complicados, en los que he sido impulsivo, obsesivo, conflictivo y emocionalmente difícil de regular. No lo niego. Sin embargo, con el tiempo he aprendido que detrás de cada paciente existe una historia, dolor, miedo y una profunda necesidad de ser escuchado.
Por ello, hoy deseo expresar públicamente mi reconocimiento al doctor Víctor Manuel Villanueva Hernández.
No porque sea perfecto, ni porque el sistema de salud lo sea. Por el contrario, existen múltiples carencias, limitaciones y desgastes que afectan tanto a pacientes como a trabajadores. Aun así, hay personas que marcan una diferencia significativa simplemente por la manera en que tratan a quienes buscan ayuda.
Con el paso del tiempo entendí algo importante: recibir comprensión, apoyo y un trato digno no borra todo lo difícil que uno ha vivido, pero tampoco permite olvidar los gestos de humanidad que hacen más llevadero el camino.
Gracias, doctor, por tratar a las personas como seres humanos y no solamente como un expediente o un número más.
Hoy también reconozco algo de mí mismo: antes reaccionaba desde el enojo, el conflicto y la confrontación; ahora intento hacerlo desde la conciencia, el diálogo y el respeto. Y eso también forma parte del proceso de crecimiento personal.
Atentamente,
José Alfredo Lendeche Contreras
Xalapa, Veracruz