Los integrantes del Colectivo Familias de Desaparecidos Orizaba-Córdoba, exigieron a las autoridades que los elementos de la Policía Ministerial tengan garantías reales de seguridad, equipo adecuado, protocolos de protección efectivos, respuesta inmediata y atención digna tanto para ellos como para sus familias.
“Quienes arriesgan la vida día a día buscando a los nuestros merecen protección, reconocimiento y cuidado genuino. Exigimos que se garantice su integridad personal y se actúe con la urgencia y la humanidad que estos compañeros y sus familias merecen”.
Al pronunciarse quienes integran el colectivo, dijeron que es lamentable lo ocurrido a 2 elementos de la Ministerial, quienes al efectuar una orden de cateo en Orizaba el pasado 13 de octubre, fueron heridos y uno de estos está grave. También pidieron que no se les vea como cifras, sino como seres humanos que exponen su vida.
Añadieron que estos elementos han sido sus compañeros de trabajo para poder encontrar a quienes no ha regresado a casa. “Los oficiales, compañeros de trabajo de campo no son cifras, no son eventos, ni estadísticas frías. Son seres humanos con familias que hoy viven la angustia, el miedo y el dolor de verlos heridos y en estado de gravedad”.
A través de su pronunciamiento expresaron su preocupación, dolor y solidaridad para con estos policías adscritos a la Fiscalía Especializada para la Atención de Denuncias de Personas Desaparecidas con sede en Orizaba.
Acentuaron que los elementos que resultaron heridos, uno de ellos que se debate entre la vida y la muerte, son los mismos agentes cuya labor de investigación, acompañamiento y compromiso ha sido fundamental en las búsquedas de los desparecidos.
“Ellos, junto con otra compañera de la corporación, han caminado con nosotros a lo largo de más de 7 años en campo, han documentado, indagan con rigor y han logrado resultados concretos en la localización de personas desaparecidas. Su trabajo es indispensable en este rubro”. Por ello enfatizaron que valoran el acompañamiento que les han brindado y los resultados que han obtenido juntos.
“Por lo anterior exigimos que las autoridades dejen de mirar estos hechos como meros números o incidentes rutinarios. Hemos sido testigos de retrasos y abandono en momentos críticos: no basta con decir estamos pendientes.
Resulta especialmente doloroso observar cierto desinterés por parte de autoridades de alto nivel, quienes en ocasiones parecen priorizar la imagen o las cifras por encima del bienestar real de quienes arriesgan la vida en el trabajo de campo”.