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Columnas y artículos de opinión

La mala costumbre

Por: Helí Herrera Hernández

24/06/2019

alcalorpolitico.com

[email protected]
twitter: HELÍHERRERA.es
 
El jueves 20, la sesión del Congreso de Veracruz estuvo programada para iniciar a las once horas. Pero al llegar a las instalaciones del Palacio Legislativo me cruzo con un legislador de MORENA y me dice “Helí, la sesión se retrasó para las 12 porque nos citó el ingeniero Cuitláhuac temprano a la casa de gobierno 'Veracruz'” (la que está ubicada en la colonia dos de abril), y apenas venimos saliendo; y por ahí te comento que está muy enojado con la diputada Ivonne (Trujillo Ortiz), por el reclamo que hizo en la sesión pasada (la del jueves 13), del por qué no la invitaron a las giras que ha tenido por varios municipios del distrito con cabecera en Perote. Nos dijo que él no tiene ninguna obligación para que en sus visitas a los municipios de Veracruz tenga que llevar a los y las diputadas y, además, también nos dijo a todas y todos los legisladores morenistas, que no vayamos a ver a los secretarios de despacho, porque nuestra obligación no es estar gestionando cosas para nuestros representados, sino ponernos a legislar. Que no nos van a atender los secretarios”.
 
A decir verdad, no me sorprendió lo manifestado por el legislador del partido de don Andrés Manuel López Obrador, con respecto a lo dicho por el titular del Poder Ejecutivo en el estado. Una cosa es la ingeniería donde sigo reconociendo que Cuitláhuac García es una eminencia, pero otra muy distinta sus capacidades para el derecho constitucional. No entender que los diputados (y más lo de mayoría) son representantes del pueblo, el vínculo más directo entre la sociedad con respecto al otro poder (el Ejecutivo), y hasta con el Judicial, inclusive, es de comprenderse por las acciones hasta el momento realizadas por él, y por los dichos que manifiesta públicamente, como este.
 
La lógica republicana bastaría para comprender que el gobernador debería hacerse acompañar por los [email protected] en sus recorridos por los 212 municipios que tiene el estado de Veracruz, porque estos y estas, junto con el gobernador, son depositarios de la voluntad popular, distintos al tercer poder: el Judicial, cuya integración es a propuesta del Ejecutivo y por la ratificación del Legislativo (quien tiene la facultad de rechazar alguna (s) propuestas).
 
¿Entonces el señor gobernador se enojó, y por eso mandó a llamar a todos sus diputados y diputadas morenistas a la casa de gobierno, y decide retrasar con ese llamado el inicio de la novena sesión ordinaria del segundo periodo de sesiones ordinarias correspondiente al primer año de ejercicio constitucional, y además les dice, que ya no molesten a los secretarios de despacho, y no toquen sus puertas para gestionar peticiones que les hacen los, y las ciudadanas diputado?
 
¿Pues qué no antes tanto el ejecutivo actual, como muchos de ustedes -le seguí preguntando a mi amigo legislador-, acusaban al gobernador en turno de tratar a los y las diputadas como sus empleados, y hoy está pasando exactamente lo mismo?
 
¿Acaso no son mi diputado -le dije-, una copia del actuar de anteriores legislaturas con respecto al poder Ejecutivo?
 
¡Si el gobernador se enojó, pues que se enoje!, que caray. No vienen los diputados y las diputadas al Congreso de Veracruz a hacer acciones para que el señor gobernador esté contento, risueño, alegre, feliz, placentero, jovial y festivo. Esa no es la labor de los y las legisladoras, al menos no de la maestra Ivonne Trujillo Ortiz, de Movimiento Ciudadano.
 
Su labor ha sido hasta el momento, y será, la de escuchar y recoger las necesidades de los ciudadanos, para luego llevarlas al centro de la vida pública, donde se deben tomar decisiones a favor de la comunidad. Ha subido a la tribuna a defender los derechos sociales, proponiendo soluciones a los problemas que aquejan a su distrito (como fue el caso de la caseta de cobro de la autopista Perote-Banderilla).
 
La maestra ha propuesto y aprobado leyes que, desde su óptica, permitirán a sus representados vivir en armonía, buscando el bienestar familiar como eje de su felicidad, como fue el Plan Veracruzano de Desarrollo 2019-2024 del Poder Ejecutivo (no se si entonces el gobernador, cuando conoció el voto de la diputada, se puso contento) y, desde las comisiones de las que forma parte y la que preside, ha fomentado el desarrollo de las fuerzas productivas de Veracruz y de la vida municipal.
 
La política nos da satisfacciones y amarguras, claro está. Lo importante de los que nos metemos a practicarla es asimilar cómo sobreponernos a las segundas con entereza, y disfrutar con humildad las primeras. El “quid” del gobernador amigo diputado (le dije) es que a don Cuitláhuac García ya me lo mal acostumbró el presidente López Obrador, que a cada rato me lo anda apapachando, echándole vivas mitin tras mitin (no se si porque las necesite o no), y en esta vida hay que comprender que hay tiempos para echar cuetes, y otros para recoger varas.

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