20 de julio de 2026
alcalorpolitico.com
Cada vez más Claudia Sheinbaum decepciona a sus fans. Sobre todo a las mujeres que creyeron que al llegar a la Presidencia de la República combatiría el machismo en el ejercicio del poder, la subyugación, el acoso sexual y muchos otros abusos que durante décadas han tenido que pagar las representantes del género femenino que deciden incursionar en la administración pública o en la militancia partidista para acceder a cargos de elección popular.
El pasado viernes, por ejemplo, recibió fuertes críticas al confirmar de última hora durante una gira por Quintana Roo que asistiría al partido final del Mundial de Futbol en Nueva York, cuando el 11 de junio no acudió al partido inaugural en el Estadio Azteca que ganó la Selección de México 2-0 a la de Sudáfrica.
Sin embargo, ahora no se pudo resistir al llamado del ogro de la Casa Blanca. “Recibí una invitación del presidente Trump para ir el domingo a la final del Mundial y tomé la decisión de sí asistir, porque es una invitación directa del presidente de Estados Unidos”, argumentó, lo que provocó que en redes sociales la cuestionaron que acudiera a un país que odia y con un mandatario que la detesta. “A un partido entre dos países que no le importan. En un momento en que la tienen contra las cuerdas tanto en lo legal como en lo comercial, Pero va porque no le queda de otra y quizá en algo ayude al desastre actual”, escribió por ejemplo en su cuenta de X el exvocero presidencial y exgobernador salinista de Aguascalientes, Otto Granados Roldán.
Por otra parte, el prestigiado diario El País, de España, publicó que “Trump ha buscado este viernes adjudicarse el gran éxito que ha tenido el Mundial de este año, y ha pedido al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que regrese el torneo a Estados Unidos, esta vez, dejando ‘fuera a México y Canadá’. ‘Aunque fui muy amable al incluirlos, nos eliges a nosotros; pero eliges a alguien más para el próximo y eso aliviará un poco la ira, el odio y la tensión de todos’”, apuntó el mandatario republicano, según reportó el periodista Rodrigo Soriano, del diario madrileño.
Sheinbaum tenía motivos y hasta pretextos para desairar a Trump, pues el Departamento de Estado acababa de hacer público que devolvió al embajador de México, Roberto Lazzeri, la carta de “cese y desistimiento” que el gobierno mexicano envió a inicios de semana a la empresa privada que opera el centro de detención de Adelanto, California, donde han muerto cuatro connacionales. De hecho, la embajada de México en Estados Unidos reaccionó de inmediato: afirmó que tomaba nota del gesto, pero insistió en que la misiva se emitió en ejercicio de su función de protección consular y con pleno respeto a las leyes y autoridades estadounidenses.
Incluso, la mandataria mexicana tuvo que viajar de última hora en un avión militar de la Secretaría de la Defensa Nacional –que aterrizó la noche del sábado en el aeropuerto de Teterboro, en Nueva Jersey– luego de que el vuelo comercial 2973 de Delta Air Lines, programado para despegar a las 15:40 horas del sábado del aeropuerto de la CDMX, fue cancelado debido a las malas condiciones climáticas en esa ciudad norteamericana.
Sheinbaum, quien había iniciado el jueves una gira por Quintana Roo, anunció el viernes la suspensión de las actividades que tenía programadas para sábado y domingo en esa entidad caribeña, luego de que recibió la llamada de Trump para que asistiera al partido final del torneo futbolístico ayer en Nueva York.
Pero la mandataria mexicana no fue la única que se doblegó ante el ególatra y déspota presidente de Estados Unidos. También había confirmado su asistencia Mark Carney, el primer ministro de Canadá, coorganizador del Mundial 2026.
Y Carney acudió pese a que Trump había amenazado con aumentar los aranceles a Canadá para cubrir el costo de la contaminación causada por los 937 los incendios forestales, cuyas densas columnas de humo se extendieron hasta Nueva Jersey, donde se disputó la final que ganó 1-0 la Selección de España a la de Argentina.
“Esto es Negligencia Deliberada, y se está convirtiendo en algo que ocurre cada año, costando a Estados Unidos miles de millones de dólares”, arremetió Trump en su red social Truth Social.
El mandatario estadunidense acusó a Canadá de “no mantener adecuadamente” sus bosques y no realizar “tareas básicas de manejo forestal y remoción de residuos”.
“El costo de esta contaminación debe sumarse necesariamente a los aranceles que Canadá paga actualmente”, agregó.
El magnate republicano dijo que llamaría al primer ministro Mark Carney “para averiguar qué van a hacer” con el humo.
La ministra de Gestión de Emergencias canadiense, Eleanor Olszewski, afirmó que su país estaba en “contacto constante” con Estados Unidos y destacó su “larga trayectoria de colaboración en la lucha contra los incendios forestales”.
Además, señaló que Canadá ha invertido 12 mil millones de dólares en sostenibilidad forestal y prevención de incendios desde 2020.
REUNIÓN CON MARCO RUBIO
Por cierto, el viernes pasado –un día antes de que viajara a Nueva York–, la presidenta Sheinbaum, en su conferencia de prensa en Tulum, Quintana Roo, informó que México estuvo invitado a la cumbre contra el “terrorismo político de extrema izquierda”, convocada por la administración del jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, y que encabezó hace cinco días el secretario de Estado, Marco Rubio, pero comentó que se decidió no asistir porque desde la perspectiva de la diplomacia mexicana era un encuentro “más político que un asunto relacionado con el combate a los grupos delincuenciales u otros temas de seguridad”.
La mandataria morenista señaló que en otras cumbres mundiales que se han realizado sobre temas de seguridad, México ha participado activamente o en otros casos ha decidido acudir en calidad de observador, según sean los temas que se abordan. “Pero en este caso y por el nombre del evento, consideramos que no era prudente asistir”, dijo.
–¿Y cuál es su valoración sobre este tema que están discutiendo? Ellos llaman terrorismo extremo de izquierda a lo que está sucediendo en varios países, le preguntó uno de los reporteros.
–Ellos tienen sus razones. Nosotros consideramos que los temas políticos no tienen por qué convertirse en un tema de seguridad, a menos que haya un delito que perseguir, como en este caso, que se presentó en Baja California. Por eso consideramos que no era prudente asistir y se informó al Departamento de Estado que no íbamos a asistir, apuntó Sheinbaum.
Durante este encuentro, Rubio afirmó que “por demasiado tiempo nuestra doctrina contra el terrorismo ha tenido un punto ciego: la violencia extremista de la izquierda política”. A la reunión efectuada en Washington acudieron 66 países, entre ellos representantes de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, que recientemente han elegido gobiernos de derecha.
Ayer, trascendió que Sheinbaum se reuniría con Rubio, el hombre fuerte de Trump.
El pasado viernes, por ejemplo, recibió fuertes críticas al confirmar de última hora durante una gira por Quintana Roo que asistiría al partido final del Mundial de Futbol en Nueva York, cuando el 11 de junio no acudió al partido inaugural en el Estadio Azteca que ganó la Selección de México 2-0 a la de Sudáfrica.
Sin embargo, ahora no se pudo resistir al llamado del ogro de la Casa Blanca. “Recibí una invitación del presidente Trump para ir el domingo a la final del Mundial y tomé la decisión de sí asistir, porque es una invitación directa del presidente de Estados Unidos”, argumentó, lo que provocó que en redes sociales la cuestionaron que acudiera a un país que odia y con un mandatario que la detesta. “A un partido entre dos países que no le importan. En un momento en que la tienen contra las cuerdas tanto en lo legal como en lo comercial, Pero va porque no le queda de otra y quizá en algo ayude al desastre actual”, escribió por ejemplo en su cuenta de X el exvocero presidencial y exgobernador salinista de Aguascalientes, Otto Granados Roldán.
Por otra parte, el prestigiado diario El País, de España, publicó que “Trump ha buscado este viernes adjudicarse el gran éxito que ha tenido el Mundial de este año, y ha pedido al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que regrese el torneo a Estados Unidos, esta vez, dejando ‘fuera a México y Canadá’. ‘Aunque fui muy amable al incluirlos, nos eliges a nosotros; pero eliges a alguien más para el próximo y eso aliviará un poco la ira, el odio y la tensión de todos’”, apuntó el mandatario republicano, según reportó el periodista Rodrigo Soriano, del diario madrileño.
Sheinbaum tenía motivos y hasta pretextos para desairar a Trump, pues el Departamento de Estado acababa de hacer público que devolvió al embajador de México, Roberto Lazzeri, la carta de “cese y desistimiento” que el gobierno mexicano envió a inicios de semana a la empresa privada que opera el centro de detención de Adelanto, California, donde han muerto cuatro connacionales. De hecho, la embajada de México en Estados Unidos reaccionó de inmediato: afirmó que tomaba nota del gesto, pero insistió en que la misiva se emitió en ejercicio de su función de protección consular y con pleno respeto a las leyes y autoridades estadounidenses.
Incluso, la mandataria mexicana tuvo que viajar de última hora en un avión militar de la Secretaría de la Defensa Nacional –que aterrizó la noche del sábado en el aeropuerto de Teterboro, en Nueva Jersey– luego de que el vuelo comercial 2973 de Delta Air Lines, programado para despegar a las 15:40 horas del sábado del aeropuerto de la CDMX, fue cancelado debido a las malas condiciones climáticas en esa ciudad norteamericana.
Sheinbaum, quien había iniciado el jueves una gira por Quintana Roo, anunció el viernes la suspensión de las actividades que tenía programadas para sábado y domingo en esa entidad caribeña, luego de que recibió la llamada de Trump para que asistiera al partido final del torneo futbolístico ayer en Nueva York.
Pero la mandataria mexicana no fue la única que se doblegó ante el ególatra y déspota presidente de Estados Unidos. También había confirmado su asistencia Mark Carney, el primer ministro de Canadá, coorganizador del Mundial 2026.
Y Carney acudió pese a que Trump había amenazado con aumentar los aranceles a Canadá para cubrir el costo de la contaminación causada por los 937 los incendios forestales, cuyas densas columnas de humo se extendieron hasta Nueva Jersey, donde se disputó la final que ganó 1-0 la Selección de España a la de Argentina.
“Esto es Negligencia Deliberada, y se está convirtiendo en algo que ocurre cada año, costando a Estados Unidos miles de millones de dólares”, arremetió Trump en su red social Truth Social.
El mandatario estadunidense acusó a Canadá de “no mantener adecuadamente” sus bosques y no realizar “tareas básicas de manejo forestal y remoción de residuos”.
“El costo de esta contaminación debe sumarse necesariamente a los aranceles que Canadá paga actualmente”, agregó.
El magnate republicano dijo que llamaría al primer ministro Mark Carney “para averiguar qué van a hacer” con el humo.
La ministra de Gestión de Emergencias canadiense, Eleanor Olszewski, afirmó que su país estaba en “contacto constante” con Estados Unidos y destacó su “larga trayectoria de colaboración en la lucha contra los incendios forestales”.
Además, señaló que Canadá ha invertido 12 mil millones de dólares en sostenibilidad forestal y prevención de incendios desde 2020.
REUNIÓN CON MARCO RUBIO
Por cierto, el viernes pasado –un día antes de que viajara a Nueva York–, la presidenta Sheinbaum, en su conferencia de prensa en Tulum, Quintana Roo, informó que México estuvo invitado a la cumbre contra el “terrorismo político de extrema izquierda”, convocada por la administración del jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, y que encabezó hace cinco días el secretario de Estado, Marco Rubio, pero comentó que se decidió no asistir porque desde la perspectiva de la diplomacia mexicana era un encuentro “más político que un asunto relacionado con el combate a los grupos delincuenciales u otros temas de seguridad”.
La mandataria morenista señaló que en otras cumbres mundiales que se han realizado sobre temas de seguridad, México ha participado activamente o en otros casos ha decidido acudir en calidad de observador, según sean los temas que se abordan. “Pero en este caso y por el nombre del evento, consideramos que no era prudente asistir”, dijo.
–¿Y cuál es su valoración sobre este tema que están discutiendo? Ellos llaman terrorismo extremo de izquierda a lo que está sucediendo en varios países, le preguntó uno de los reporteros.
–Ellos tienen sus razones. Nosotros consideramos que los temas políticos no tienen por qué convertirse en un tema de seguridad, a menos que haya un delito que perseguir, como en este caso, que se presentó en Baja California. Por eso consideramos que no era prudente asistir y se informó al Departamento de Estado que no íbamos a asistir, apuntó Sheinbaum.
Durante este encuentro, Rubio afirmó que “por demasiado tiempo nuestra doctrina contra el terrorismo ha tenido un punto ciego: la violencia extremista de la izquierda política”. A la reunión efectuada en Washington acudieron 66 países, entre ellos representantes de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay, que recientemente han elegido gobiernos de derecha.
Ayer, trascendió que Sheinbaum se reuniría con Rubio, el hombre fuerte de Trump.