Los integrantes del Comité Ejecutivo de la Sociedad de Alumnos del Instituto Tecnológico de Orizaba, dejaron en claro que para poder liberar la escuela piden la presencia del director general de los tecnológicos, Ramón Jiménez López, además que el movimiento es del CESA no sólo del presidente como quiere hacer ver las autoridades del Campus Orizaba. Hasta la mañana de este martes 25 de agosto las actividades en el plantel continúan suspendidas.
“El paro no fue una decisión individual ni atribuible exclusivamente al Presidente del CESA. Su organización deriva de acuerdos adoptados colectivamente por integrantes del Comité Ejecutivo de la Sociedad de Alumnos y representantes estudiantiles, formalizados mediante Acta de Asamblea, Pliego Petitorio y documentación correspondiente”.
Recordaron que la toma de instalaciones se llevó a cabo la madrugada del 24 de agosto de manera pacífica, haciendo visibles las demandas de la comunidad mediante lonas y materiales informativos.
“Aproximadamente a la 1:00 horas, estudiantes fueron abordados por una autoridad del plantel, quien solicitó liberar las instalaciones y realizó advertencias sobre posibles consecuencias legales. Ante ello, se pidió la presencia de la Directora para efectuar formalmente la entrega de la documentación. El movimiento cuenta con registro audiovisual de estos hechos. A las 6:30 horas se realizó una reunión con Dirección, Subdirecciones y personal institucional. La documentación fue formalmente presentada; sin embargo, no se establecieron compromisos concretos respecto de las principales demandas ni se permitió la lectura pública del pliego ante la comunidad presente”.
Los jóvenes comentaron que el día que se hizo la toma del plantel, aproximadamente a las 12:35 horas, autoridades y personal del Instituto acudieron acompañados de una persona presentada como notario, solicitando nombres y firmas y realizando grabaciones de estudiantes presentes, lo cual ha sido tomado por los jóvenes como intimidatorias.
Destacaron que el pliego petitorio no se limita a asuntos académicos o de mantenimiento, incluye solicitudes de auditorías independientes, revisión del sistema SIGI, infraestructura, laboratorios, conectividad, servicios sanitarios, accesibilidad, atención administrativa, transparencia y mecanismos verificables de cumplimiento.
Por ello el movimiento no rechaza el diálogo, sino que quieren hacerlo pero con autoridades que cuenten con facultades suficientes para establecer compromisos reales respecto de auditorías y demás peticiones que exceden las atribuciones del plantel.
Ayer, dijeron, una comisión arribó a las 18:40 horas, fue recibida por la representación estudiantil; sin embargo, se indicó que su función era principalmente promover el diálogo y no resolver directamente las demandas centrales, “por ello se solicitó escalar formalmente el asunto ante la Dirección General del Tecnológico Nacional de México y las instancias competentes”.
Rconocieron que el paro genera afectaciones a la comunidad tecnológica; sin embargo, el movimiento surge precisamente para exigir soluciones a problemáticas que estudiantes consideran recurrentes y que afectan sus condiciones académicas, administrativas y de infraestructura.