Conocer dónde están los hijos, mantener comunicación con ellos y establecer acuerdos para avisar cuando cambien de ubicación son algunas de las medidas que integrantes de colectivos de búsqueda consideran necesarias para evitar situaciones de incertidumbre dentro de las familias.
Olga Lidia Salazar Hernández, representante de los colectivos “Unidas por Amor a Nuestros Desaparecidos” y “Buscando Nos Encontramos Córdoba”, explicó que en los últimos meses se han presentado reportes de menores y jóvenes cuya ausencia generó preocupación y movilización, aunque posteriormente fueron ubicados.
Uno de los casos ocurrió en Nogales, donde 2 menores fueron reportadas como no localizadas el 1° de marzo. El hecho provocó que pobladores realizaran movilizaciones y bloqueos para exigir su localización, hasta que posteriormente fueron encontradas acampando en un cerro.
Otro caso correspondió a una estudiante universitaria que apareció en un video para informar que se encontraba bien. Según explicó, había salido de su domicilio a causa de problemas familiares y se encontraba en casa de una amiga, manteniendo comunicación con sus familiares.
Salazar Hernández consideró que estas experiencias muestran la importancia de que exista una comunicación permanente entre padres e hijos, especialmente durante la adolescencia y juventud. No obstante, sostuvo que una familia no debe esperar para solicitar ayuda cuando desconoce el paradero de alguno de sus integrantes y considera que existe una situación de riesgo.
La integrante de colectivos recordó que lleva 15 años buscando a su hija, quien desapareció a los 20 años y actualmente tendría 35. Por ello, señaló que una ausencia debe tomarse con seriedad y que no debe asumirse de inmediato que una persona simplemente decidió alejarse de su familia. Los colectivos recomendaron mantener canales de comunicación abiertos en los hogares, conocer las actividades de los hijos y, ante cualquier situación de no localización, recurrir de inmediato a las instancias correspondientes.