“Mari Cris, escucha estamos en la lucha. Al agresor se le castiga. Quien ama no mata, ni maltrata”. Son las palabras que el padre de María Cristina Muñoz Loya dijo al encabezar una concentración pacífica para exigir justicia por su femincidio.
Mari Cris, tenía 26 años y murió el pasado 8 de septiembre, como presunto responsable está detenido su novio Jorge Eduardo “N”, quien según sus amigas tenía antecedentes de violencia.
En la plaza de la Soberanía de Veracruz y junto a la “Anti Monumenta”, sus padres Francisco Javier Muñoz y María Cristina Loya, colocaron un altar con su fotografía e hicieron el llamado a las autoridades para que este feminicidio no quede impune.
“Hoy es un día muy triste para todos nosotros venimos con el corazón destrozado pero con sed, con sed de justicia, nos arrebataron a nuestra hija María Cristina, Mari Cris como cariñosamente le llamábamos”, dijo el padre de Mari Cris.
Acompañados de familiares, amigos y amigas de Mari Cris, así como de veracruzanos que se sumaron al llamado para exigir justicia.
“Hoy es un día muy triste para todos nosotros venimos con el corazón destrozado pero con sed, con sed de justicia, nos arrebataron a nuestra hija María Cristina, Mari Cris como cariñosamente le llamábamos”.
Ante los asistentes que acudieron vestidos de blancos y pancartas, Francisco Javier, dedicó un mensaje a su hija:
“Mari Cris hija mía, niña hermosa, descansa en el viento,vive del dolor, Mientras yo tenga un poco de vida serás siempre nuestro eterno amor”.
Jorge Eduardo N, presunto feminicida de Mari Cris fue detenido el pasado lunes, de acuerdo con la Fiscalía General del Estado, le causó asfixia mecánica lo que derivó en su muerte.
Piden que el castigo sea como feminicidio.
“El día 8 de le arrebataron la vida le arrebataron la vida con violencia, le arrebataron también su sueño y su porvenir (…) desde esta plaza en la soberanía en Veracruz hago un llamado a nuestras autoridades encargados de la impartición de justicia que la muerte mi hija Mari Cris no quede impune”.
Amigos de la joven, hablaron también para pedir justicia.
Los asistentes realizaron una fila a lo largo de la plancha de la Plaza de la Soberanía y gritaron por María Cristina, para que su feminicidio no quede impune.