Con elevación de globos de cantoya gigantes, así como otras decenas de menor tamaño, la tarde de ayer se celebró en este municipio de Tihuatlán, en el norte de Veracruz, el XVI aniversario de la construcción del Cristo Redentor, un monumento de 31.5 metros.
Previo al evento, decenas de personas participaron en una procesión desde el bulevar Bicentenario hacia la cima de uno de los cerros más elevados en esta villa, donde se localiza la estatua.
La caminata fue presidida por el sacerdote Samuel Juárez Matilde, titular de la parroquia San Francisco de Asís, quien poco más tarde ofició misa a los pies del monumento, de apariencia similar a la de Río de Janeiro, Brasil, pero que la supera con 1.5 metros.
Durante la homilía, el párroco destacó que esta construcción de concreto es un referente para el municipio, ya que a quienes preguntan dónde queda Tihuatlán se les responde que “ahí donde está el Cristo Redentor”, que se observa a varios kilómetros desde la carretera federal Álamo-Tihuatlán.
Por su parte, el Alcalde mencionó que el Cristo Redentor es, además, un símbolo de fe para todos los tihuatecos y recordó que uno de los precursores para la edificación fue el exalcalde Francisco de Jesús Ortiz Yorio, fallecido el 25 de enero de este año.
“Hoy nos congregamos para celebrar 16 años de la inauguración de esta obra imponente y junto con esta celebración recordamos al hombre, al ser humano, al amigo: Francisco de Jesús Ortiz Yorio. Me queda claro que la imagen del Cristo Redentor nos hace un llamado para convivir en un mundo de armonía, de paz y esperanza”, concluyó.