“Que no le permitas esconderse más, que no tenga paz. En donde quiera que esté que su conciencia lo atormente hasta que confiese su culpa”, clamaron, en medio del dolor por la pérdida de la doctora Cristina Ramos Argüello.
La médica de 34 años fue recordada no sólo por su vocación, sino también por el sueño de regresar a su tierra natal para abrir un consultorio y evitar que más pacientes perdieran la vida durante los traslados hacia Potrero o Córdoba en busca de atención médica.
El Director de uno de los hospitales donde laboraba, con lágrimas la recordó como una mujer respetuosa, una excelente cirujana y, sobre todo, un gran ser humano. “Tengo 8 cirujanos, soy el Director del hospital donde trabajaba; nunca dijo que no, al hospital que fuera, PEMEX, la Naval”, expresó.
Asimismo, exigió justicia por su muerte y anunció que se manifestarán en los 3 hospitales para alzar la voz y pedir que el crimen no quede impune.
La despedida tuvo un significado especial con la participación de la Marching Band “Guerreros de Paso del Macho”, agrupación de la que formó parte durante su adolescencia. Entre música y abrazos, su comunidad le dio el último adiós mientras su familia insistió en que el crimen no quede impune.
Cristina trabajaba como especialista en el Hospital Materno Infantil del IMSS-Bienestar y en el ISSSTE, ambos en Coatzacoalcos, ciudad donde fue localizada sin vida el jueves 15 de octubre, en su domicilio en el fraccionamiento Santa Cecilia.
La Fiscalía General del Estado inició una investigación bajo el protocolo de feminicidio, a través de la Fiscalía Especializada en Delitos contra las Mujeres, Feminicidio, Familia y Trata de Personas.
De acuerdo con versiones difundidas por familiares y personas cercanas, la médica habría enfrentado violencia y acoso por parte de su expareja, luego de terminar la relación.