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Sección: Estado de Veracruz

Con su violonchelo, Alejandro busca brindar paz en el caos y estrés capitalino

- Con su instrumento recorre el centro de Xalapa para compartir su música

- Expone que a veces personal municipal le ha pedido retirarse de determinados lugares

- Es oriundo de Tuxpan y llegó a estudiar Artes Visuales pero su vínculo con la música “inició mucho antes”

Suhaily Barrón Xalapa, Ver. 24/09/2026

alcalorpolitico.com


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Con un violonchelo, un amplificador y una batería inalámbrica, Alejandro recorre las calles del centro de Xalapa para compartir su música con quienes transitan por la capital veracruzana.

El músico suele instalarse en puntos como el parque Juárez, Los Berros y distintas calles del centro, donde aprovecha cada presentación para ensayar, mostrar su talento y acercar la música a la población.

Más allá de obtener una remuneración económica por sus interpretaciones, Alejandro asegura que su principal objetivo es generar un momento de tranquilidad y desconexión a través de la música, especialmente en medio de un contexto que considera marcado por el estrés y el caos.

“La música que toco, que es como instrumental, siento que en este momento de crisis y caos, he visto que a la gente le hace sentir cierta paz”.

Originario de Tuxpan, Alejandro llegó a Xalapa hace más de 8 años para estudiar Artes Visuales; sin embargo, su vínculo con la música comenzó mucho antes, cuando tenía apenas 12 años.

Su recorrido musical inició con la guitarra. Posteriormente se incorporó a una marching band, de ahí aprendió a tocar el saxofón, hasta que finalmente encontró en el violonchelo uno de sus principales medios de expresión.

Desde entonces, ha aprovechado los espacios públicos de Xalapa para continuar practicando y, al mismo tiempo, compartir su talento con quienes se encuentran en las calles.

Sin embargo, llevar su música a distintos puntos de la ciudad tampoco ha sido sencillo. Alejandro señala que en algunas ocasiones autoridades municipales le han pedido retirarse de determinados lugares y le han impedido cargar sus instrumentos en la vía pública.

Ante estas dificultades, tuvo que invertir en una batería inalámbrica, con la intención de facilitar sus presentaciones y reducir la cantidad de equipo que necesita transportar.

Así, entre calles, parques y espacios públicos, Alejandro continúa recorriendo Xalapa con su violonchelo, buscando que sus interpretaciones no sólo representen una forma de sustento, sino también un espacio para que quienes lo escuchan puedan detenerse unos minutos, desconectarse y encontrar un poco de calma a través de la música.