Por cuarto año consecutivo, ahora con evidentes problemas en la organización, cientos de bailarines se concentraron en el primer cuadro de la ciudad de Xalapa para romper el récord
Guinness de más personas bailando “La Bamba”.
Con sus trajes típicos jarochos, 2 mil 370 personas, de diferentes partes del país y del Estado, abarrotaron la avenida Enríquez, la Plaza Lerdo y parte del Parque "Juárez", para bailar este domingo.
En un primer baile —se programaron dos este día—, alrededor de las 13:40 horas, con retraso de 40 minutos debido a que no llegaba el número necesario para romper el récord, el grupo
Tlen Huicani comenzó a tocar la canción que identifica a los jarochos, con una coreografía multitudinaria.
Cabe señalar que hubo problemas en la organización, debido a que el sonido no abracaba toda la avenida Enríquez, como a la altura del Parque "Juárez", donde también estaban situados los bailarines; lo que provocó que los asistentes comenzaran a gritar “¡No se oye!” en repetidas ocasiones.
Pese a los reclamos, la música, aunque escuchándose poco, no paró y los jarochos siguieron bailando.
Este año el grupo del arpista Alberto de la Rosa interpretó: “El Palomo”, “El Huateque”, “La Iguana” y “La Bamba”.
Entre los bailarines incluso destacaban pequeños de apenas 5 años de edad y adultos de más de 60, que pertenecen a más de 100 compañías de danza.
Al respecto, Ángel Ciro Silvestre García, director artístico del Ballet Folclórico de la UV y organizador del evento, celebró la respuesta a la convocatoria.
“Hay más de 100 grupos (de baile) y más de 80 parejas independientes, no solamente es para grupos folclóricos, de repente hay gente que viene a bailar con sus hijos, abuelitas que bailan con el nieto... vienen de Tamaulipas, Tabasco, del Puerto de Veracruz, Tlaxcala, Puebla y muchos más de la Ciudad de México”, dijo.
Cabe recordar que el primer año de este evento participaron 600 bailarines, en el segundo mil 200, en el tercero mil 900 y este año la cifra fue de 2 mil 370, con lo que se batió el anterior récord
Guinnessy se impuso uno nuevo.
“(Esto fue) algo que se nos ocurrió y que iba a ser solamente un año, pero ya llevamos cuatro y ha crecido por mucho”, dijo Silvestre García.
Esta edición fue una versión especial del evento, para lucir lo clásico al bailar “La Bamba”, que es el rebozo con el que se hace un moño con los pies.
El segundo baile —que se preveía fuera con casi 50 minutos de distancia del primero—, no comenzaba todavía a las 14:00 horas, que así fue como se anunció, debido a los retrasos.
Finalmente, cerca de las 14:30 horas inició la segunda vuelta para romper el récord
Guinnessy para que el público siguiera disfrutando de los bailarines.
A las 15:00 horas concluyó el espectáculo para que después se tomara una fotografía panorámica de los participantes, en la escalinata de la Catedral.