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Sección: Estado de Veracruz

Concentra norte de Veracruz mayor producción estatal de litchi

Castillo de Teayo se posiciona en 4º lugar entre los municipios con más toneladas

Hipólito Moreno Tapia Castillo de Teayo, Ver. 21/05/2024

alcalorpolitico.com


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Aunque dista de ser competencia para los cítricos, el cultivo de litchis ha logrado un repunte significativo en los últimos 20 años y los municipios del norte se posicionan en primeros lugares en la producción anual estatal de la fruta originaria del sur de China.

En 1998 se empezaron a cultivar los primeros árboles, señaló Jaime Gómez Loyda, productor de Castillo de Teayo, municipio que, pese a que su extensión territorial no es grande comparativamente con otros, se posiciona en cuarto lugar estatal.

La Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca de Veracruz, reporta que Veracruz ocupa el primer lugar nacional en litchi, con Chicontepec, Papantla y Atzalan como líderes y Castillo de Teayo en cuarto sitio, seguidos de Misantla, Martínez de la Torre, Álamo, Tuxpan y Tihuatlán, entre otros



En Chicontepec la producción anual estimada es de unas 2 mil 400 toneladas, mientras que Castillo de Teayo aporta unas mil 200.

La temporada de cosecha inicia en mayo y concluye en junio, pero este año el corte comenzó desde la segunda quince de abril pues la fruta maduró antes, probablemente por falta de agua y exceso de sol, apuntó en entrevista Gómez Loyda.

Al arranque de esta temporada el precio estuvo hasta en 30 pesos por kilo en la mata, pero el mercado se ha saturado, la fruta madura masivamente y el precio ha caído a 10 y hasta 5 pesos por kilo en la huerta.



En las calles se vende a 15 y hasta 20 pesos el kilo, aunque en supermercados está hasta en 115 pesos, abundó el productor, tras explicar que el litchi es una fruta perene y de rápida maduración (de 5 a 6 días) a partir de que empieza a rayar (tomar color), por lo que debe ser cortada muy pronto, lo que obliga a venderlo “casi al precio que sea, aunque algunos prefieren que se caiga”.

Gómez Loyda apuntó que este cultivo es una alternativa para los citricultores, ya que la cosecha arranca justamente cuando acabó el corte de naranja, lo que implica ingresos para los productores y empleo temporal para cientos de jornaleros, dedicados antes al corte de cítricos.