Carlos Antonio Salinas Guerrero, coordinador municipal de Movimiento Ciudadano en Naranjos Amatlán, lleva dos meses desaparecido desde el 3 de enero, sin que hasta ahora se tenga información sobre su paradero.
Su familia y dirigentes del partido exigen respuestas a la Fiscalía General del Estado (FGE), que mantiene una investigación en curso, aunque sin ofrecer avances importantes: “estamos prácticamente igual desde el día que no se supo de él”, declararon sus familiares en entrevista, quienes confirman que han mantenido contacto con autoridades y dirigentes del partido.
Según relataron, el último rastro del profesor fue la noche del 3 de enero, tras asistir a un evento con comunicadores. El evento era una comida, en conmemoración del Día Nacional del Periodista, pero los participantes continuaron el festejo en otro sitio. “Comentan los periodistas en las investigaciones que le hablaron por teléfono y ya nada más salió del lugar y ya no ya no regresó”, refirieron.
Salinas Guerrero, de 48 años, trabaja como docente en la escuela primaria Enrique C. Rébsamen y tiene 22 años de servicio. Además, se desempeña como coordinador de Movimiento Ciudadano en dicho municipio. Su familia confirmó que existe preocupación y desesperación ante la falta de respuestas. “Sentimos que es tardado, pero las autoridades nos dicen que están cumpliendo con el protocolo”.
Cabe señalar que Salinas Guerrero tenía la responsabilidad de designar al candidato del partido en la localidad para el actual proceso. No obstante, según sus familiares, no había manifestado intención de contender por un cargo: “no sabemos a quién recurrir, a qué instancia tocar. Ya tenemos casi 2 meses esperando. El 3 de marzo va a tener meses y pues ningún indicio, ningún paradero, nada”. Añadieron que el profesor tiene un hijo de 11 años, aparte de su pareja, quienes se encuentran sufriendo por esta situación.
Luego de la desaparición la Fiscalía General del Estado y la Comisión Estatal de Búsqueda han emitido fichas de localización con su rostro y datos personales para recabar información. Sin embargo, no hay indicios sobre su paradero: “no había dicho tener temor por alguna amenaza. Aquí hay inseguridad, como en todos lados. Ahorita lo único que pedimos es saber en dónde está”, concluyeron sus familiares.