A 48 horas de la explosión de una pipa de gas en la comunidad de Tlaltzala, las familias afectadas continúan en la espera de una respuesta formal por parte de la empresa Burbugas y su aseguradora, a fin de que les sean cubiertos los daños materiales y humanos que dejó el siniestro.
Durante un recorrido realizado por las viviendas afectadas, los pobladores relataron que, aunque no se reportaron fallecimientos, una mujer de 46 años permanece en estado grave con quemaduras de tercer grado, luego de regresar a su vivienda para intentar rescatar su dinero.
La explosión ocurrió cerca de las 11 de la mañana del pasado jueves, tras una fuga detectada por los trabajadores de la gasera en la pipa, lo que les hizo alertar a gritos a la población para que se alejara del lugar.
Se estima que al menos 20 construcciones resultaron con daños, muchas de ellas pérdida total. Hay desde ventanas rotas hasta casas reducidas a escombros.
El alcalde Demetrio Cruz de Jesús informó que Protección Civil municipal y estatal atendieron el incidente y que este sábado se llevará a cabo una reunión en Córdoba entre autoridades y representantes de la empresa para definir los pasos a seguir.