Las editoriales deben arriesgarse publicando a nuevos escritores, como lo hizo la Editorial de la Universidad Veracruzana (UV) en sus inicios, aseguró el periodista, escritor y dramaturgo mexicano Vicente Leñero, quien en 1961 publicó en esta casa editorial La voz adolorida, su primera novela.
Entrevistado a propósito del Día Mundial del Libro, que se celebrará el próximo 23 de abril, el autor de Los Albañiles y La gota de agua declaró que “ahora las editoriales no quieren tener nada que ver con los nuevos escritores, con los que no son garantía, con los que no tienen un prestigio que los respalde”.
“Arriesgarse con los nuevos escritores es lo que hizo la Editorial de la UV hace 50 años, y ahí está Gabriel García Márquez, Elena Poniatovska, Juan Carlos Onetti, y Álvaro Mutis”, comentó el escritor, ganador de los premios Biblioteca Breve en 1963 y Xavier Villaurrutia en 2001.
Puesto que la Editorial de la UV era una plataforma de lanzamiento para nuevos talentos, opinó: “Sería bueno que recuperara ese camino, que volviera a sus orígenes, a ser lo que era cuando nosotros empezábamos”.
No obstante, reconoció que analizar lo que esta casa editorial era, lo que es ahora y definir su rumbo, es un trabajo que corresponde únicamente a los universitarios “un ejercicio de autocrítica que puede resultar muy positivo para la propia Universidad”, señaló Leñero.
Respecto de las estrategias de fomento a la lectura, el novelista mexicano, autor de Redil de ovejas y El garabato, declaró que “los libros no se imponen por obligación, sino por devoción”.
Dijo que contrario a los que piensan que la televisión es un elemento que aleja a los jóvenes de la literatura “ésta, al igual que el cine, es otra forma de acceder a la cultura, al entretenimiento, a la diversión que implica la cultura”; sin embargo, “lo malo es cómo se manejan, pero hay que recordar que también hay libros malos; libros que se acercan a lo artístico y libros que no lo tienen; libros que amplían nuestro conocimiento y libros que lo frenan”, aclaró.