Integrantes del colectivo feminista “Colmena Verde” denunciaron amenazas, intimidaciones y campañas de desprestigio en redes sociales por el acompañamiento que brindan a mujeres víctimas de violencia vicaria en Veracruz.
Nancy Torres Castañeda, vocera de la agrupación, señaló que los ataques digitales se han incrementado en los últimos meses, principalmente contra integrantes que acompañan a madres en procesos legales, familiares e institucionales relacionados con este tipo de violencia.
“Han sido más frecuentes estas amenazas e incluso campañas de desacreditación por parte de varios agresores”, declaró.
De acuerdo con Torres Castañeda, las agresiones incluyen publicaciones, mensajes privados y llamados en redes sociales para desacreditar tanto a las víctimas como a las mujeres que les brindan apoyo jurídico y emocional.
La activista afirmó que existen páginas y perfiles dedicados a cuestionar la violencia vicaria en Veracruz, desde donde se difunden mensajes contra colectivas feministas y contra madres que denuncian este tipo de violencia.
“Invitan a otras personas a acudir a nuestras redes sociales para insultarnos, amenazarnos o funarnos”, sostuvo.
Torres Castañeda explicó que algunas integrantes han recibido mensajes privados en los que les exigen dejar de acompañar a mujeres víctimas de violencia. Otros, dijo, contienen advertencias más directas.
La vocera señaló que “Colmena Verde” fue creada en 2018 con un enfoque inicial en acompañamiento de salud sexual y reproductiva. Desde entonces, dijo, han enfrentado episodios de hostigamiento, pero aseguró que la situación se agravó al comenzar a intervenir en casos de violencia vicaria.
El acompañamiento que brinda la colectiva incluye contención emocional, orientación jurídica, gestión ante instituciones y canalización hacia dependencias especializadas.
“Hemos detectado que ahora también buscan violentar a las mujeres que acompañan y sostienen a quienes viven estos procesos”, afirmó.
Torres Castañeda consideró que las agresiones buscan aislar a las mujeres que enfrentan procesos legales o familiares, al impedir que reciban apoyo de redes feministas, colectivas o acompañantes.
La activista advirtió que dentro del colectivo existe preocupación por la posibilidad de que las amenazas pasen del entorno digital a agresiones físicas.
“Varias compañeras tienen temor de que en algún momento las puedan agredir y que esto pase del contexto virtual a una situación física”, dijo.
Colmena Verde llamó a las autoridades a atender las denuncias, investigar las amenazas y garantizar protección tanto a las mujeres víctimas de violencia vicaria como a las colectivas que las acompañan.