Denuncia pública:
Mientras en discursos oficiales hablan de dignificar la educación y las condiciones laborales, en la Dirección Jurídica de la SEV el personal trabaja literalmente sin agua, sin condiciones adecuadas de ventilación y prácticamente sin acceso digno a sanitarios en plena temporada de calor.
Hoy se informa al personal que no hay servicio de agua y que, además, deben abstenerse de lavar recipientes, termos, cafeteras e incluso limitar el uso básico del vital líquido porque “la cantidad de agua es muy limitada”. Es decir: trabajadores obligados a soportar jornadas laborales sin garantías mínimas de higiene y salud pública.
El tema no es “cuidar poca agua”, en realidad, no hay agua que cuidar.
Lo más indignante es que pareciera no existir ni la mínima disposición de resolver el problema de manera inmediata. ¿Tan difícil resulta contratar una pipa de agua para garantizar condiciones humanas básicas? Porque para ciertas áreas privilegiadas sí existen oficinas con aire acondicionado, mientras el resto del personal soporta altas temperaturas, espacios sin ventilación y sanitarios en condiciones críticas.
Esto no solo representa una falta administrativa y laboral; también puede constituir un riesgo sanitario y una violación a las condiciones mínimas de seguridad e higiene establecidas en la normatividad laboral. Negarle al personal acceso adecuado al agua potable, sanitarios funcionales y condiciones dignas en temporada de calor vulnera derechos básicos de los trabajadores.
En muchas dependencias públicas, cuando no existen condiciones mínimas para operar —como agua o sanitarios funcionales— se suspenden actividades hasta restablecer el servicio. Aquí, en cambio, se pretende normalizar que los trabajadores “se organicen” para soportar la precariedad.
La educación y el servicio público no pueden sostenerse sobre el abandono institucional ni sobre trabajadores expuestos a condiciones indignas.