Tras ser golpeado severamente al interior del Centro de Readaptación Social (CeReSo) Duport Ostión en Coatzacoalcos, un joven de 28 años dio su testimonio con la intención de que se sepa la corrupción que existe en el lugar.
Explicó que el pasado 1 de septiembre tuvo una riña con un vecino en el Ejido San Francisco municipio de Minatitlán, de donde es originario, y posteriormente elementos de la Policía Ministerial lo trasladaron al CeReSo.
Allá fue tableado 37 veces al interior de un gallinero. Los reos le exigían 15 mil pesos por concepto de “talacha”.
Aseguró que la mayoría de los internos cuentan con equipos móviles de telefonía; luego de que su familia pagó fianza ante el juez, quedó libre a las 23 horas.
“Tuve una riña con un señor en el rancho, enseguida llegó la policía y me llevaron directo al CeReSo sin pasar por la preventiva o algo así, ya adentro me pasaron a un gallinero y me dieron de tablazos y golpes en la nuca; según fui detenido por amenazas de muerte”, afirmó.
El joven dijo que no podía ver pero según lo que pudo escuchar, eran entre seis y siete las personas que estaban dentro de ese lugar; éstas le aseguraron que eso era parte de un encarguito que el señor con el que tuvo el problema les había pagado.
Al momento de ser golpeado, le pidieron un número telefónico para pedirle 15 mil pesos a los familiares por concepto de “talacha”, sin embargo, debido a que nadie contestó, fue llevado nuevamente al gallinero para ser golpeado.
El declarante asegura que dentro del reclusorio los reos, “los que mandan”, tienen equipos móviles para comunicarse con la gente de fuera.
Gracias a que los familiares pagaron 7 mil pesos de fianza logró obtener su libertad en 23 horas.
“Allá adentro no hay apoyo, no hay autoridad para pedir ayuda, me dijeron que si no pagaba, todos los días me iban a golpear, cuando salí, el médico del lugar certificó que yo no tenía lesión alguna”, expuso.
Cabe mencionar que en los últimos meses, las muertes dentro del Duport Ostión han venido en aumento, la mayoría por presuntos paros cardio-respiratorios o suicidios. Familiares de los infortunados han dado a conocer de manera anónima que las cosas no sucedieron como las autoridades las han querido dar a conocer.