En Nogales, la actual administración municipal detectó a ocho particulares conformados con el cargo de administradores o patronatos para la administración y operación del servicio de agua de manantiales, mismos que no reportan registros de cloración ni de los ingresos que perciben por las cuotas mensuales que cobran.
Mario Ariza Flores, regidor segundo del Ayuntamiento, explicó que desde el año 2000 en que se conformaron los patronatos para la administración del agua, no se ha dado a conocer ante el municipio los ingresos que tienen por este concepto e incluso el manantial Piedra gacha cuenta con dos administradores que cobran a unos 20 mil usuarios del servicio.
Señala el regidor que el manejo del agua es un tema delicado y de mucha responsabilidad, puesto que una mala cloración puede ocasionar un daño grave de salud pública en el que muchos ciudadanos deban pagar las consecuencias
Aun y con ello, son estos administradores quienes se oponen a dar informes sobre las medidas preventivas en el manejo del agua y la administración de los recursos que ingresan por concepto de cobro a los ciudadanos.
“Encontramos que estos manantiales son administrados por diversos patronatos y asociaciones civiles, te puedo mencionar que el de Piedra Gacha que nació en el año 2000 cuando Manuel Carranza como presidente en funciones le cedió ese ente, tiene actualmente dos administradores”, denunció el edil encargado de la comisión.
Curiosamente, una parte de los 20 mil usuarios le paga al administrador Alejandro Alvarado, otra parte de los ciudadanos le paga a Erasmo Vega y el resto no paga porque desconocen la operación del servicio.
Ariza Flores señaló que en las reuniones y asambleas que han sostenido, se ha tocado el punto de que se lleve a cabildo la problemática porque no se está invirtiendo en infraestructura hidráulica, ni tampoco se dan cuenta a los ciudadanos sobre la administración de los recursos.
Anunció que esta situación debe quedar solucionada a más tardar en el mes de diciembre, por lo cual se debe emitir un nuevo reglamento sobre la función de los manantiales cuyo ente rector debe ser el Ayuntamiento.