Los cobros que algunos ayuntamientos aplican a transportistas por ingresar a sus municipios para realizar maniobras de carga y descarga representan una carga adicional para el sector, que se ha convertido en la práctica en su “caja chica”, indicó Valentín Romero Trujillo, representante de la organización HAMOTAC.
El dirigente en Veracruz de la Honorable Asociación Mexicana de Organizaciones de Transportistas señaló que las unidades pueden enfrentar pagos que van desde los 600 o 700 pesos y que, dependiendo del municipio, llegan hasta mil 500 o incluso dos mil pesos únicamente por ingresar para descargar mercancía.
“Nosotros no estamos de acuerdo en pagar permisos de carga y descarga en los municipios”, sostuvo Romero Trujillo, al advertir que estos cobros terminan impactando directamente a quienes se dedican al transporte de materiales y productos.
El representante transportista cuestionó que los operadores tengan que cubrir este tipo de pagos cuando ya enfrentan costos elevados por combustible, mantenimiento, multas y otros gastos relacionados con la operación de las unidades.
A su consideración, el problema no se limita al transportista, ya que cualquier incremento en los costos de traslado puede terminar repercutiendo en el precio de los productos que llegan a los consumidores.
Romero Trujillo sostuvo que la organización ha buscado establecer acuerdos con los ayuntamientos para evitar que las unidades sean afectadas por estos cobros. En algunos municipios, explicó, los operadores notifican previamente a las áreas correspondientes su ingreso para realizar carga o descarga.
El dirigente afirmó que el objetivo es mantener comunicación con las autoridades municipales y encontrar mecanismos que permitan realizar las maniobras sin generar afectaciones económicas adicionales.