La derrama económica estimada en 65 mil millones de pesos que dejó la Copa Mundial de Futbol resultó insuficiente para generar un cambio significativo en la economía mexicana, aseguró el economista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Jorge Alberto Moreno Sánchez, quien consideró que el torneo benefició principalmente a sectores específicos, sin convertirse en el motor de crecimiento que se esperaba.
Explicó que, aunque la cifra parece elevada, representa apenas el 0.12 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que el efecto sobre la economía nacional fue casi imperceptible.
Incluso comparó esa cantidad con las remesas que recibe el País, al señalar que todo el ingreso generado por el Mundial no alcanza ni la mitad de lo que México capta durante un sólo mes por ese concepto.
Indicó que el mayor impacto se observó en restaurantes, comercios y pequeños negocios, donde las ventas registraron incrementos durante los partidos; sin embargo, el flujo de turistas extranjeros quedó por debajo de las proyecciones oficiales y no logró impulsar un crecimiento sostenido en otros sectores productivos.
Moreno Sánchez añadió que el empleo formal tampoco mostró una recuperación importante y que el País continuó reflejando la desaceleración económica registrada desde el inicio del año.
A ello se suman los gastos públicos destinados a limpieza, logística y atención de los eventos, por lo que consideró que el legado económico del Mundial fue mucho más moderado que el entusiasmo generado durante la competencia.