La incertidumbre y el temor por la pérdida de la temporada turística ya golpean a las familias que viven del mar en la playa Peña Hermosa, en el municipio de Pajapan, donde prestadores de servicios aseguran que el derrame de hidrocarburo ya está afectando directamente su economía y podría dejarles sin ingresos durante meses.
Fermina Bautista Jáuregui, integrante del grupo de palaperos de esa zona, explicó que, aunque actualmente se realizan labores para retirar residuos de hidrocarburo, el mayor miedo es que los turistas no regresen durante las vacaciones de Semana Santa.
Señaló que, en estas fechas, en años anteriores, ya comenzaba a notarse movimiento de visitantes en la playa, algo que este año no está ocurriendo.
“Hazte cuenta que desde ayer sábado ya veías turistas, no al cien por ciento, pero ya veías gente. Pero ahorita la verdad… ni un alma. Ni un alma ha llegado”, lamentó.
La prestadora de servicios indicó que otro de los impactos más fuertes es que actualmente no pueden ofrecer los productos del mar que normalmente sostienen su actividad económica durante esta temporada.
“Nosotros no podemos meter mariscos de temporada como el pámpano, la sierra, los ostiones, camarones, nada de eso, porque eso sí está contaminado”, señaló.
Explicó que ante esta situación los negocios tendrán que adaptarse para poder seguir operando, aunque con una oferta muy limitada, ya que ahora no pueden dar el mismo servicio, “vamos a vender puras mojarras de vivero”, dijo.
Detalló que esto representa una afectación directa, ya que gran parte de sus ingresos dependen precisamente de la venta de pescado fresco del mar.
“Nos afecta mucho en cuestión del pescado de temporada como el pámpano, la sierra, el gallego que se utiliza para la minilla. Son especies con las que nos sustentábamos, con el pescado de mar. Ahorita no va haber venta”, afirmó.
Además de la caída en la actividad, los palaperos enfrentan pérdidas porque muchos ya habían invertido dinero para prepararse para la temporada de Semana Santa.
“Muchos ya habían comprado palmas, palos y todo eso para levantar las palapas. Cada año invertimos”, explicó.
Detalló que el sustento de estas familias depende directamente de la actividad turística que se genera en la playa, con la venta de comida, la renta de palapas, el servicio de baños, etcétera.
Sin embargo, la situación actual ha frenado completamente esa dinámica económica, “y ahora no va haber ingreso”, asentó.
Bautista Jáuregui subrayó que los ingresos generados durante las vacaciones de Semana Santa son fundamentales para la subsistencia de las familias de la zona ya que con lo que se gana en esta temporada, pueden sustentar a sus familias por al menos cinco meses.
Por ello, dijo que un eventual apoyo gubernamental difícilmente compensaría las pérdidas si el turismo no regresa.
“No es como que te dan tanto y vas a sobrevivir”, comentó.
Incluso, expresó preocupación por versiones que circulan entre los habitantes sobre el posible impacto prolongado del derrame.
“Según los rumores es que los efectos de esto son para dos años y no vamos a aguantar dos años”, advirtió.
Sobre los apoyos anunciados por las autoridades, aseguró que hasta el momento no existe nada concreto.
“Los apoyos están en veremos”, dijo al agregar que, aunque se ha mencionado la posibilidad de ayuda, hasta ahora no se ha materializado ninguna acción.
“Hasta el momento no nos han apoyado con nada y estamos preocupados”, sostuvo.
La palapera también dejó claro que los prestadores de servicios no buscan recibir únicamente apoyos básicos como despensas, ya que su problema es la pérdida de ingresos.
“No queremos apoyo de una despensa, porque lo que invertimos en nuestros productos y en las palapas en esta temporada es lo fuerte para subsistir con nuestras familias”, expresó.
Además del impacto económico, denunció que los propios palaperos están participando en las labores de limpieza del hidrocarburo que llega a la playa, sin información clara sobre los riesgos.
“La gente está haciendo el levantamiento, se están acumulando bolsas negras en la entrada de las playas”, relató.
Sin embargo, dijo que nadie les ha informado qué ocurrirá con esos residuos ni cuándo serán retirados.
“No sabemos cuándo se las van a llevar, no sabemos quién se las va a llevar. Las bolsas negras están amontonadas a la orilla de la playa y da mal aspecto”, señaló.
Incluso, explicó que la limpieza la están realizando principalmente los propios prestadores de servicios, ya que una empresa acudió a contratar gente de la comunidad para realizar estos trabajos, pero sin brindar información clara sobre los riesgos.
“El levantamiento lo estamos haciendo los palaperos, nadie más. Fue una empresa a contratar gente de Peña Hermosa para hacer el levantamiento y no sabemos si nos exponemos, si es contaminante, si nos va a hacer daño. No sabemos nada, pero tenemos necesidad”, expresó.
Bautista Jáuregui enfatizó que en la zona de Pajapan gran parte de la población depende directamente del mar y del turismo para sobrevivir.
Mientras continúan las labores para retirar los residuos de hidrocarburo que han llegado a las playas del sur de Veracruz, prestadores de servicios turísticos advierten que la ausencia de visitantes ya está provocando pérdidas económicas que podrían agravarse conforme se acerque la temporada vacacional de Semana Santa, por lo que hacen un llamado a las autoridades para que les otorguen información y, sobre todo, apoyo ante esta contingencia ambiental.