La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este martes que su Gobierno no ha recibido hasta ahora ninguna queja de Estados Unidos por la presencia de residuos de hidrocarburo en playas del sur de Texas, mientras continúan las investigaciones para determinar el origen del petróleo detectado en costas del Golfo de México.
La declaración ocurrió después de reportes sobre la aparición de “tar balls” en South Padre Island y de versiones sobre hallazgos similares en Matamoros. “No tenemos ninguna queja por parte de Estados Unidos y está presente Relaciones Exteriores para poder estar dando información”, dijo Sheinbaum en su conferencia matutina, en la que sostuvo que aún no existen conclusiones definitivas sobre la causa del fenómeno.
La Mandataria también planteó que la presencia de hidrocarburos en el Golfo podría no corresponder a un solo evento. La aparición de residuos en playas texanas se reportó días después de que especialistas advirtieran que el derrame que afectó costas de Tabasco y Veracruz podría desplazarse hacia el norte del Golfo.
De acuerdo con reportes difundidos en Estados Unidos, funcionarios del Condado de Cameron reconocieron la llegada de fragmentos de chapopote a South Padre Island, aunque señalaron que los casos eran aislados y que todavía se analizaba si el material provenía del derrame detectado en México o de otra fuente. Frente a ese escenario, Sheinbaum pidió esperar el resultado del análisis que realiza un grupo interdisciplinario coordinado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
Según explicó, en ese trabajo participan especialistas de alrededor de 11 instituciones, quienes revisan imágenes satelitales desde principios de año para reconstruir el comportamiento de las manchas y establecer su origen. “Ya cuando tengan toda la información se va a dar una conferencia, pero son dos temas esenciales: uno, la causa de los derrames, porque probablemente no solamente fue uno, o de la presencia, vamos a decir, la causa de la presencia de petróleo en el Golfo o las causas de la presencia de petróleo en las playas del Golfo de México, esa es la primera”, expresó la presidenta.
La jefa del Ejecutivo añadió que el segundo eje de atención ha sido la limpieza de playas y zonas costeras. Sostuvo que desde el inicio de la contingencia intervinieron la Secretaría de Marina, Pemex y otras instancias federales para contener el hidrocarburo y retirar residuos antes del periodo vacacional. “Y bueno, si hubo algún problema, pues tiene que haber consecuencias”, advirtió al referirse a la eventual definición de responsabilidades legales una vez que concluyan las indagatorias.
Sheinbaum también defendió que no existían condiciones de riesgo para las actividades recreativas en los puntos turísticos donde se realizaron tareas de limpieza. “Si hubiera estado contaminado, pues cuánta gente no hubiera estado en esa circunstancia y en todo caso tampoco hubiéramos nosotros promovido que el turismo en la zona si hubiéramos sabido que no era seguro nadar en estas aguas”, afirmó.
Por ahora, el Gobierno federal mantiene una línea de cautela: no da por confirmado que el material hallado en Texas provenga del derrame que impactó a Tabasco y Veracruz, tampoco sostiene una sola hipótesis sobre la causa del petróleo en el Golfo, y aplaza cualquier definición hasta que concluya la revisión científica. “Hasta el momento, vamos a esperar a las conclusiones del grupo científico”, dijo la presidenta al insistir en que el informe final permitirá determinar el origen del fenómeno y las responsabilidades correspondientes.