La plaga que se está asentado en toda la región costera del Golfo de Mexico y la zona cañera de Veracruz son de los hongos Phaeocytostroma saccharí y Thielaviopsis, los cuales aún no tienen un nombre común, explicó Victoria Silva Rojas, investigadora del Colegio de Postgraduados Campus Montesillos, ubicado en el Estado de Mexico.
La especialista dijo que este hongo provoca el amarillamiento y marchitamiento de la caña de azúcar, lo que se atribuido al hongo Fusarium. Añadió que, sin embargo, en las investigaciones que se han realizado a lo largo de año y medio se ha encontrado que Fusariun no está en esta zona, aseguró durante los cursos de capacitación a productores de caña de la zona de abasto del ingenio Central Potrero, que se llevó a cabo en coordinación con el Grupo Azucarero Beta San Miguel.
“Esto nos da tranquilidad porque el Fusarium es un patógeno muy agresivo que afecta los tallos, impide el paso de agua de la raíz hacia la parte alta de las hojas de la planta, mientras que los hongos encontrados –Phaeocytostroma saccharí y Thielaviopsis, hongos que aún no tienen un nombre común– se caracterizan porque son patógenos de suelo, se alimentan de las raíces y en las raíces producen unas toxinas que se trasladan de las raíces hacia las hojas y afecta la síntesis de cloroplastos, que al afectar las hojas, empiezan a tomar un color amarillo”.
Expuso que estos patógenos, a pesar de que afectan las hojas no dañan los tallos de la caña, lo que se ha observado al hacer un corte longitudinal, “eso es una ventaja, porque permitirá buscar una estrategia de manejo para mitigar el impacto que pueda tener estos hongos en la caña de azúcar”.
Explicó que el tratamiento para controlar estos hongos debe ser directo a la raíz de la caña, aunque planteó que es necesario apoyarse con un control químico por una sola vez debido a que se están encontrando poblaciones muy altas de estos patógenos, “dejar pasar unos 20 días para que pase el efecto de los químicos y empezar aplicar los biológicos”.
Recalcó que para ello se tienen que buscar las mejores sepas de tricodermas donde ya se ha encontrado una que trabaja bastante bien que se llama aspereloides, cuya función es proteger las raíces y emite compuestos de tipo volátil y que va permitir mantener alejados a los patógenos.
Mencionó que existen otros biológicos que funcionan muy bien y señaló que el tratamiento para estos patógenos se debe aplicar antes de que la caña se cierre en su follaje, porque después ya no va a ser posible; si se fumiga por la parte aérea, el manejo del químico y biológicos no van a trabajar igual, insistió.
La investigadora destacó que este tipo de hongos hasta el momento ha infestado más de 80 mil hectáreas en 15 estados y Veracruz, aún no se ha cuantificado, aunque consideró que es alta la presencia de este tipo de hongos que deben ser atacados lo más pronto posible.