Aunque el panorama internacional ha limitado el flujo de fertilizantes, en México el sector no enfrenta una crisis, aseguró Alfredo Flores, presidente de la Asociación Nacional de Comercializadores de Fertilizantes (Anacofer), quien reconoció que el volumen de estos insumos ha disminuido en comparación con años anteriores.
Explicó que factores externos han impactado la disponibilidad, lo que ha generado una reducción en las importaciones; no obstante, afirmó que el producto continúa ingresando al país, permitiendo sostener el abasto, aunque de manera parcial frente a la demanda del campo mexicano.
El dirigente nacional admitió que la situación no es ideal, pues la menor disponibilidad puede repercutir en los costos y en la planeación de los productores, aunque insistió en que hasta el momento no se ha registrado un desabasto generalizado.
Señaló que diversos mecanismos han permitido amortiguar el impacto de esta disminución, evitando un escenario crítico; sin embargo, reconoció que el panorama obliga a mantenerse atentos ante posibles variaciones en el mercado internacional.
Durante su visita a Córdoba, el presidente de Anacofer encabezó la entrega del distintivo nacional del organismo a la empresa cordobesa Isquisa, reconocimiento que avala el cumplimiento de estándares de calidad en la producción de fertilizantes e insumos agrícolas.
En este contexto, destacó que la certificación de empresas afiliadas fortalece la cadena de suministro y brinda mayor certeza a los productores, al tiempo que reiteró que el sector se mantiene en operación, adaptándose a los desafíos globales para garantizar el acceso a insumos esenciales.